
Luego de asegurar $3.300 millones regionales para la primera fase de erradicación y demolición del emblemático sector de Arica, la máxima autoridad regional se reunió en Santiago con el Mandatario y la ministra de Seguridad. Junto con presionar para destrabar los fondos en la Dipres y Contraloría, Paco arremetió contra las administraciones anteriores y denunció las dinámicas de delincuencia y usurpación que asfixian al barrio.
Una intensa y decisiva agenda en la capital lideró el Gobernador Regional de Arica y Parinacota, Diego Paco Mamani, quien acudió al Palacio de La Moneda para sostener reuniones del más alto nivel con el Presidente de la República y la Ministra de Seguridad Pública. El eje central de la cita fue acelerar de manera definitiva un plan drástico para la macrozona norte: el desalojo completo, la erradicación y la demolición total del asentamiento Cerro Chuño, hoy considerado un enclave crítico de la migración irregular y el crimen organizado transnacional.
En entrevista exclusiva con Canal 24 Horas tras sus encuentros ministeriales, la máxima autoridad regional de Arica y Parinacota transparentó el complejo escenario de seguridad y lanzó duras críticas hacia la gestión gubernamental precedente por la falta de avances en la materia.
«El gobierno anterior no demolió ninguna casa»
Al ser consultado sobre el origen de la crisis en el sector, el Gobernador Paco fue categórico en marcar distancias con la administración anterior, acusándola de haber dilatado un problema que requería urgencia de Estado. “El gobierno anterior no demolió ninguna casa en Cerro Chuño… solo se dedicaron a tramitar, a poner excusas y no a actuar”, fustigó la autoridad, enfatizando que la burocracia impidió resguardar la seguridad de las familias honestas de la región.
Según detalló, la inacción del pasado transformó al asentamiento en una zona de extremo peligro. “Arica y Parinacota estuvo viviendo en un sector catalogado como símbolo del abandono y de inseguridad, dominado por el crimen organizado”, subrayó, explicando que las ramificaciones de las bandas que operan en este punto ya no solo afectan a la región, sino que realizan operaciones delictivas hacia el resto del país.
El respaldo de La Moneda y los primeros decretos
A diferencia del escenario previo, Diego Paco destacó la sintonía alcanzada con el actual Mandatario, afirmando haber visto a un «presidente tranquilo tomando decisiones» y con pleno conocimiento de la realidad fronteriza. Este respaldo político se tradujo en acciones inmediatas durante el viaje: ya se firmaron los primeros decretos de demolición en conjunto con la Delegación Presidencial Regional y los ministerios correspondientes.
El plan estratégico gubernamental no contempla segundas oportunidades para el terreno. La meta final decretada por el Gobernador es «recuperar el terreno, demoler y entregarlo a Bienes Nacionales» para su posterior cierre definitivo o reconversión, cortando de raíz la posibilidad de que las bandas criminales vuelvan a usurpar el espacio.
De la contaminación por polimetales al miedo transnacional
La historia de Cerro Chuño está marcada por el sufrimiento de sus comunidades aledañas. El Gobernador recordó que los vecinos que residen al frente y a los costados del asentamiento son chilenos y trabajadores honestos que han cargado con una doble tragedia histórica. “Primero estuvieron con el dolor de vivir al frente de un sector contaminado por polimetales, y ahora último bajo la amenaza de las mafias”, comentó con profunda preocupación.
La presencia delictiva ha devaluado completamente la calidad de vida y el valor económico de la zona alta de Arica, destruyendo el tejido social. “Nadie invertiría en un negocio, compraría una propiedad o se iría a vivir al frente de Cerro Chuño”, sentenció Paco, justificando la radicalidad de la erradicación al afirmar que «nadie puede asegurar que en este mismo momento no se esté formando una nueva banda o planeando operaciones» en sus pasajes.
Plazos e implementación del desalojo
Si bien las autoridades optaron por mantener en reserva las fechas exactas y los contingentes policiales que se utilizarán para el desalojo por evidentes razones de seguridad y estrategia policial, el Gobernador aseguró que las coordinaciones con las policías y las Fuerzas Armadas ya se encuentran cerradas. La orden del Ejecutivo es avanzar sin más dilaciones.
Con los decretos ya firmados en la mano y el compromiso presupuestario del nivel central, Arica se prepara para ejecutar una de las operaciones de recuperación territorial más grandes de los últimos años, buscando cerrar definitivamente el capítulo más oscuro de la inseguridad en la frontera norte de Chile.




