
Con un golazo antológico de tiro libre de Steffan Pino, el cuadro minero amargó a la escuadra dirigida por Fernando Gago, que dominó el juego en la primera mitad pero pagó caro su falta de finiquito. El resultado frena en seco las aspiraciones al título de los laicos, estancados en el séptimo puesto, mientras que los pupilos de Gustavo Huerta toman un respiro vital frente a la zona de descenso.
Un duro y amargo retorno a la realidad de las alturas mineras sufrió la Universidad de Chile esta tarde de domingo. En el marco de una nueva jornada del Campeonato Nacional, el conjunto estudiantil tropezó por 1-0 ante Cobresal en el Estadio El Cobre, un resultado que no solo enciende las alarmas en el Centro Deportivo Azul por el estancamiento futbolístico en la tabla de posiciones, sino que además estira una nefasta racha en El Salvador, campamento minero donde la «U» no logra rescatar una victoria desde el lejano año 2016.
El compromiso asomaba como una oportunidad idónea para que el plantel comandado por el estratega argentino Fernando Gago se mantuviera a tiro de cañón en la parte alta. Sin embargo, la falta de contundencia en los metros finales terminó transformándose en una trampa mortal ante un pragmático rival que supo aguantar los embates para golpear en el momento preciso.
Un monólogo azul sin premio y la frustración de Lucero
Desde el pitazo inicial del juez del encuentro, la propuesta de la Universidad de Chile fue netamente ofensiva y superior. Mostrando una alta intensidad en la circulación y transiciones rápidas, el conjunto azul se adueñó por completo de la posesión del balón, replegando las líneas de Cobresal y arrinconando a los locales contra su propia portería durante gran parte del primer tiempo.
La escuadra laica hilvanó asociaciones colectivas fluidas y dispuso de chances inmejorables para romper el cero. De hecho, el grito de gol estuvo a punto de desatarse en la banca visitante cuando el ariete Juan Martín Lucero logró batir las redes mineras; sin embargo, la jugada fue invalidada de inmediato por el cuerpo referil debido a una posición de adelanto, ahogando los festejos estudiantiles.
Durante ese pasaje, Cobresal sufrió la nula capacidad para recuperar el balón en la mitad de la cancha, y cuando lograba cortar los circuitos azules, cedía la posesión con extrema rapidez por imprecisiones en la entrega. El único argumento ofensivo y vía de escape para los dirigidos por Gustavo Huerta fueron las veloces y punzantes arremetidas del extremo Julián Brea, quien intentó explotar las espaldas de la zaga universitaria a través de contragolpes en solitario.
El ajedrez de Huerta y las atajadas de Castellón
En el complemento, la dinámica del encuentro sufrió una mutación táctica evidente. Si bien la «U» mantuvo la hegemonía del balón, el director técnico local, Gustavo Huerta, reordenó las piezas defensivas en el vestuario, dotando a Cobresal de una estructura mucho más rígida y solidaria. El desgaste físico de la altura comenzó a pasarle la cuenta a las huestes de Gago, quienes bajaron ostensiblemente el ritmo de juego y la profundidad.
Pese a la merma física, el compromiso se mantuvo al filo de la cornisa. El guardameta de la Universidad de Chile, Gabriel Castellón, se vistió de héroe provisional al registrar dos intervenciones notables ante llegadas inminentes del cuadro de la Región de Atacama, manteniendo el marcador en blanco y dando sostén defensivo a su equipo en los momentos de mayor zozobra.
La genialidad de Steffan Pino destruye la resistencia laica
El punto de quiebre de la tarde minera llegó a los 76 minutos de juego. Tras una infracción en la periferia del área grande azul, el espigado delantero Steffan Pino se paró frente al balón y ejecutó un tiro libre de antología, clavando la pelota con un efecto perfecto directamente en el ángulo de la portería defendida por Castellón. La anotación, catalogada de inmediato por los especialistas como una de las mejores facturas en lo que va del certamen nacional, desató la euforia en El Salvador.
Herida en su orgullo, la Universidad de Chile se volcó masivamente al ataque en los pasajes finales del encuentro buscando desesperadamente rescatar el empate. No obstante, el equipo laico careció por completo de ideas, claridad y profundidad, chocando una y otra vez contra la muralla defensiva impuesta por Huerta y sin ser capaz de generar una sola chance clara de gol antes del pitazo final.
Un panorama opuesto en la tabla de posiciones
Tras el desenlace en el desierto, las realidades de ambas instituciones tomaron rumbos drásticos de cara al cierre de la temporada:
- Universidad de Chile: Se complica de sobremanera en la lucha por la corona. Los azules quedan estancados en el séptimo lugar de la tabla de posiciones con 17 puntos, distanciándose a siete unidades del exclusivo líder, Colo Colo (24), cuadro que para colmo del panorama laico cuenta actualmente con un partido menos en el fixture.
- Cobresal: El triunfo representa un tanque de oxígeno puro en las oficinas mineras. Con estos tres puntos de oro, el elenco de El Salvador escaló hasta la decimotercera posición con 13 unidades, logrando alejarse de los puestos de peligro directo y tomando una valiosa ventaja en la lucha contra el descenso.




