
Con el traslado aprobado por unanimidad, el municipio busca cerrar definitivamente el histórico espacio inaugurado en 2004 durante la administración de Jorge Soria, avanzando hacia el término del cautiverio animal en el borde costero de Iquique.
Después de más de dos décadas formando parte del paisaje urbano de Cavancha, los últimos yacarés que permanecen en Iquique comenzarán un nuevo destino fuera de la región. El Concejo Municipal aprobó el traslado de los reptiles al Buin Zoo, en una medida que apunta al cierre definitivo del emblemático —y también cuestionado— Parque Yacaré.
La determinación marca el inicio del fin para uno de los espacios más reconocidos y polémicos del borde costero iquiqueño, recinto que durante años fue promocionado como atractivo turístico familiar, pero que en el último tiempo acumuló críticas por el deterioro de sus instalaciones y las condiciones en que permanecían los animales.
El acuerdo aprobado por el Concejo
La propuesta fue respaldada en el Concejo Municipal en el marco de las gestiones impulsadas por la Municipalidad de Iquique y su Dirección de Medio Ambiente, avanzando así en la reubicación de los ejemplares restantes hacia instalaciones especializadas en la Región Metropolitana.
La medida se suma a un proceso iniciado previamente en 2025, cuando dos yacarés ya habían sido trasladados al Parque Metropolitano de Santiago mediante un convenio aprobado por el propio concejo comunal.
Actualmente permanecían tres ejemplares en Iquique: dos hembras y un macho, los que seguían bajo supervisión veterinaria y fiscalización del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Seremi de Salud.
Desde el municipio han sostenido que la intención es terminar gradualmente con la presencia de animales en cautiverio dentro del recinto de Cavancha.
“No queremos tener más animales en cautiverio”, explicó anteriormente la médico veterinaria municipal María José Quivira, en referencia al proceso de reubicación de los reptiles.
La polémica que aceleró la discusión
La situación de los yacarés volvió a instalarse en el debate público durante febrero de este año, luego que se viralizara un video que mostraba a uno de los reptiles en las cercanías de Playa Cavancha, generando preocupación ciudadana y múltiples cuestionamientos sobre el manejo del recinto.
Tras la difusión de las imágenes, autoridades municipales aclararon que los animales permanecían bajo monitoreo permanente y contaban con alimentación diaria, cuidadores y controles veterinarios. Sin embargo, el episodio volvió a poner atención sobre el estado del histórico parque.
Paralelamente, distintos reportes periodísticos y transmisiones en terreno evidenciaron deterioro en la infraestructura, vidrios opacos, agua turbia, malos olores y sectores cerrados al público, situación que incrementó las críticas ciudadanas respecto a la permanencia de los animales en el lugar.
Un parque que marcó una época en Iquique
El Parque Yacaré fue inaugurado en 2004 en pleno borde costero de Cavancha, durante la administración del entonces alcalde y exsenador Jorge Soria Quiroga. El proyecto buscaba transformarse en una atracción turística distinta para la ciudad y llegó a albergar más de 20 ejemplares en un espacio especialmente acondicionado para reptiles.
Durante años, el recinto se convirtió en parada obligada para visitantes y familias, integrándose al circuito turístico de Cavancha junto a otras atracciones del sector.
Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron las críticas vinculadas al cautiverio animal, al mantenimiento del recinto y a los costos asociados a su operación. El progresivo cierre de áreas y la reducción del número de ejemplares fueron anticipando el término del proyecto.
La discusión también se enmarca en una transformación más amplia sobre la relación entre ciudades y fauna silvestre en cautiverio, debate que en los últimos años ha impulsado cambios en zoológicos y parques de distintas regiones del país.
El futuro del recinto en Cavancha
Aunque el municipio aún no ha detallado oficialmente cuál será el destino final del espacio una vez concretado el traslado de los reptiles, dentro del debate comunal han surgido propuestas vinculadas a recuperación de áreas públicas, educación ambiental y reutilización turística del sector.
La salida de los últimos yacarés pondrá término definitivo a uno de los recintos más singulares —y controvertidos— de la historia reciente de Iquique, cerrando un ciclo que por más de 20 años formó parte de la identidad urbana del borde costero.




