
El plan de intervención en el sector de Cerro Chuño avanza con firmeza hacia su fase operativa para recuperar el control territorial de una zona históricamente vulnerada por bandas delictuales. El despliegue, liderado por el Gobierno Regional de Arica y Parinacota, busca ejecutar un desalojo bajo estrictos criterios de responsabilidad, asegurando una solución definitiva que termine con los focos de inseguridad y proteja la integridad de las familias ante la crítica contaminación por metales pesados en el terreno.
En entrevista con Vilas Radio Arica, el seremi de Seguridad Pública de Arica y Parinacota, Pedro Álvarez, ratificó que el proceso se encuentra actualmente en su segunda etapa, la cual consiste en completar el censo y el diagnóstico social de los ocupantes. La autoridad destacó que esta planificación estratégica de cuatro fases es fundamental para garantizar un procedimiento ordenado, señalando que el desalojo se concretará en el corto plazo para dar paso a la recuperación total del sector.
Al respecto, el seremi de Seguridad destacó que «estamos en la segunda fase, que es complementar el censo, para después pasar a la tercera fase, que es el desalojo. Cuando preguntan fecha, hemos dicho que va a ser pronto, porque como gobierno queremos ser lo más responsable posible en este proceso. Como le digo, tenemos que hacerlo con responsabilidad«.
DEMOLICIÓN TOTAL Y RIESGO SANITARIO
Por su parte, la seremi de Gobierno de Arica y Parinacota, Pollyana Rivera, enfatizó que el compromiso del Ejecutivo es no permitir que estas tierras vuelvan a ser habitadas en ninguna circunstancia. La vocera regional explicó que la estrategia incluye la demolición inmediata de todas las estructuras que queden vacías, medida indispensable para evitar que se generen nuevas tomas en un suelo saturado de arsénico y plomo, elementos que afectan gravemente la salud de los más de 250 menores catastrados en el lugar.
La autoridad también cuestionó la permanencia de servicios básicos financiados por el Estado en este asentamiento irregular, detallando que el 80% de la población de la toma es extranjera. Rivera fue clara en que la prioridad gubernamental es restablecer el orden público, eliminando los incentivos de habitabilidad en zonas de riesgo extremo donde operan organizaciones de crimen organizado transnacional.
En este sentido, la seremi de Gobierno indicó que «esto continúa, no se ha detenido, es un plan de erradicación de Cerro Chuño que se está trabajando, que ha ido acompañado con catastro, fiscalización y un plan de seguridad. No queremos más personas que afecten su salud por metales pesados y menos los niños. El plan incluye demolición también, porque la idea es que no vuelvan a habitar seres humanos en una zona contaminada«.
COORDINACIÓN INTERSECTORIAL
Desde el seremi Pedro Álvarez resaltó el trabajo conjunto con el Comisionado de la Macro Zona Norte para robustecer el control fronterizo y prevenir el ingreso de células delictuales, subrayando que la colaboración técnica y el intercambio de información entre entidades son los pilares para el éxito de este desalojo, que pretende ser el punto de inflexión para la tranquilidad de los barrios colindantes al cerro.
Con el apoyo de carteras como Vivienda, Salud y Obras Públicas, las autoridades regionales esperan cerrar definitivamente este capítulo de abandono en la zona norte. El llamado a la comunidad es a mantener la calma, con la garantía de que se está ejecutando una gestión profesional que busca devolverle la seguridad y el bienestar a los habitantes de Arica y Parinacota.




