
Tras cerrar el FIFA Series con una dura goleada ante Nueva Zelanda, el proceso de recambio muestra avances individuales pero graves falencias colectivas. Mientras figuras como Ben Brereton y Gonzalo Tapia se consolidan, los errores defensivos y la indisciplina estancan el progreso del equipo.
La gira de la Selección Chilena por Oceanía finalizó con un sabor amargo y un balance que instala la incertidumbre en el complejo camino de la reconstrucción. En el cierre del FIFA Series, el equipo dirigido por Nicolás Córdova sufrió una estrecha pero categórica derrota por 4-1 ante Nueva Zelanda, resultado que desnudó la fragilidad de un plantel joven que aún no logra encontrar una identidad competitiva sólida.
Un balance equilibrado en lo numérico, pero pobre en lo futbolístico
El paso de la Roja por el continente oceánico dejó una estadística simétrica: una victoria (4-2 ante Cabo Verde) y una caída estrecha ante los locales. Sin embargo, más allá de los números, la preocupación radica en el funcionamiento. El equipo mostró ráfagas de buen fútbol y capacidad de reacción en el primer encuentro, pero evidenció problemas defensivos recurrentes y una alarmante desconcentración en las jugadas de balón detenido, vía por la cual recibió tres de los cuatro goles ante los neozelandeses.
Ante las críticas, el técnico interino Nicolás Córdova mantuvo un discurso enfocado en el largo plazo: “Cuando generas una renovación de jugadores, estás expuesto a este tipo de situaciones. La derrota duele, pero sirve para crecer”, señaló el estratega, quien asumió el mando tras la salida de Ricardo Gareca con el objetivo de integrar a las nuevas promesas de las categorías Sub 20 y Sub 23.
Ganadores y perdedores de la gira
La expedición permitió clarificar el panorama individual de varios futbolistas:
- Los que suben: Lawrence Vigouroux se consolidó como el arquero titular del proceso, desplazando a opciones más jóvenes como Thomas Gillier. En el ataque, Gonzalo Tapia fue la gran revelación al anotar en ambos partidos, mostrando una eficacia goleadora que escaseaba. Asimismo, Ben Brereton y Maximiliano Gutiérrez aprovecharon sus minutos con goles, reafirmando que son piezas fundamentales para el esquema ofensivo.
- Los que se estancan: La nota negativa la puso Darío Osorio, quien fue expulsado prematuramente al minuto 27 ante Nueva Zelanda por doble amarilla, condicionando el partido y su propia evaluación. Por otro lado, pese a portar la jineta de capitán, Gabriel Suazo sigue bajo la lupa debido a la fragilidad defensiva del equipo, reconociendo él mismo que la solvencia en el balón parado es una urgencia que deben solucionar.
El fantasma de la indisciplina y el futuro inmediato
La expulsión de Osorio y los desajustes tácticos en momentos clave sugieren que el talento joven aún requiere de madurez para enfrentar compromisos internacionales de alta exigencia. La Roja cerró la gira con la sensación de que, si bien hay nombres para el recambio, la estructura colectiva sigue siendo irregular y vulnerable.
El próximo desafío para el combinado nacional será en junio, cuando se enfrenten a la selección de Portugal. Para ese entonces, Córdova deberá haber ajustado las piezas de una defensa que hoy deja «muchísimas dudas» si pretende competir de igual a igual con las potencias mundiales y abandonar el fondo de la tabla de las Eliminatorias.







