
En un recorrido por la feria de Alto Hospicio, vendedores y clientes advierten que el fin de los subsidios al combustible impactará directamente en la canasta básica. Productos clave como la papa y el tomate podrían duplicar su valor este fin de semana.
El pulso de la economía familiar en Tarapacá se mide hoy en los pasillos de La Quebradilla. En medio del anuncio gubernamental sobre el alza histórica de los combustibles, la preocupación se ha trasladado desde las estaciones de servicio hasta los puestos de frutas y verduras, donde ya se anticipa un «efecto dominó» en los precios de los alimentos.
A pesar de que durante esta jornada los precios se han mantenido estables en algunos sectores, tanto locatarios como proveedores coinciden en que el panorama cambiará drásticamente a partir del jueves 26 de marzo.
El costo de trasladar el alimento
La dependencia del transporte terrestre es el principal temor de los feriantes. «Todo se transporta en camiones. Si antes compraba el kilo de papa a mil pesos, ahora creo que va a estar a $1.300 o $1.500», comentó Mauricio, un comprador habitual del sector.
Por su parte, Elsa, locataria de la feria, confirmó que los proveedores ya han adelantado que «todo va de subida«. Según su estimación, productos esenciales sufrirán incrementos inmediatos:
- Lechuga: De $500 podría saltar a los $1.000 por unidad.
- Tomate: Actualmente en $650, los vendedores proyectan que podría llegar incluso a los $1.200 por kilo.
- Papa: El producto estrella de la mesa chilena, que hoy se encuentra a $600, alcanzaría los $800 o $900 en los próximos días.
Estrategias de ahorro y búsqueda de proveedores
Ante la crisis, algunos comerciantes de La Quebradilla están buscando alternativas para no traspasar todo el costo al consumidor final. «Buscamos proveedores que nos vendan más cerca, por ejemplo, traemos de La Tirana porque traer de lejos sube mucho el presupuesto«, explicó la vendedora Jenny Guarachi.
A pesar del clima de incertidumbre, se ha reportado un aumento en la afluencia de público que busca abastecerse antes de que las pizarras de precios sean remarcadas este fin de semana. La comunidad de Alto Hospicio se mantiene en alerta, viendo cómo la canasta familiar, de la que tanto se habla, cada vez se llena menos.







