
La Junta de Vecinos Juan Noé se ha consolidado como un referente de organización comunitaria en la lucha contra la inseguridad en Arica. Liderados por su presidente, Esteban Inostroza, los residentes decidieron enfrentar el aumento de delitos mediante la creación de la primera Central de Cámaras Comunitaria, un sistema inédito en el sector que fortalece la prevención y la coordinación directa con las autoridades.
El proyecto contempló la instalación estratégica de 87 cámaras de televigilancia financiadas por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), sumadas a 30 alarmas comunitarias adquiridas a través del FONDEVE. Estos dispositivos permiten monitorear puntos críticos, facilitando una respuesta oportuna al alertar de inmediato a Carabineros o a Seguridad Municipal.
Es así como Esteban Inostroza, presidente de la Junta de Vecinos Juan Noé, señaló que “con esta central, pretendemos entregar seguridad. Sabemos que no se va a eliminar el tema de la delincuencia ni de la drogadicción, pero sí queremos aportar. Este es un trabajo permanente de años, de gran sacrificio por parte de nosotros como directiva y de un gran apoyo de los vecinos y nuestras autoridades”.
Además, el dirigente motivó a otros sectores a seguir el ejemplo: “Es cosa de organizar y participar; estamos muy contentos porque este sistema nos permite reaccionar con alarma y eso nos ayuda en forma disuasiva”.
Por su parte, la directora de DIDECO, Sandra Flores, valoró el impacto de la iniciativa en el territorio. “Hoy en la Juan Noé estamos viendo cómo la organización comunitaria sí da resultados. Esta central es una herramienta concreta que permite a los vecinos cuidarse y actuar a tiempo. Como municipio, valoramos este trabajo porque demuestra que, con proyectos FNDR, FONDEVE y el compromiso de la comunidad, podemos mejorar la seguridad de nuestros barrios”, expresó la autoridad.
Gracias a esta red de monitoreo permanente, la población Juan Noé cuenta hoy con una herramienta clave para la prevención del delito, evidenciando que la inversión en tecnología y la gestión vecinal son capaces de devolver la tranquilidad y la paz a las familias del sector.







