
El skatepark municipal de Iquique, una obra que implicó una inversión superior a los 1.200 millones de pesos, enfrenta cuestionamientos tras una serie de denuncias realizadas por deportistas locales incluso antes de su inauguración. Un club de patinaje advirtió filtraciones meses previos a la apertura e ingresó una denuncia ante Contraloría, la cual actualmente sigue en investigación, sin que hasta ahora se conozcan resultados concluyentes.


En este contexto, durante una salida a terreno realizada en vivo por Vila’s Radio, el concejal Martín Lonza se reunió con el equipo periodístico en el recinto para verificar en terreno su estado actual.
El skatepark fue inaugurado el 5 de diciembre de 2025 y está próximo a cumplir cuatro meses desde su puesta en marcha, periodo en el cual ya presenta diversas fallas estructurales que generan preocupación.
En el lugar, se evidenció que las condiciones han empeorado respecto a lo observado hace un mes, especialmente por la presencia de una significativa filtración de agua en una de las piscinas, donde se mantiene una acumulación constante.
“Volvimos después de un mes y en vez de haber mejoras, vemos que ha empeorado y eso nos preocupa bastante”, señaló el concejal durante el recorrido.


FALLAS QUE GENERAN ALERTA
Uno de los aspectos más críticos detectados durante la inspección es el posible origen de la filtración. Según explicó el concejal, tras descartar que se trate únicamente de un problema del sistema de riego, la acumulación podría estar asociada a un “ojo de mar” o a filtraciones derivadas del movimiento de las arenas.
“Esto podría ser un ojo de mar o una filtración por el movimiento de las arenas”, indicó Lonza.


Un ojo de mar corresponde generalmente a una laguna o poza profunda formada por afloramientos de agua subterránea o lagunas costeras, caracterizada muchas veces por su forma circular y tonalidad verdosa. Se trata de ecosistemas frágiles y biodiversos, conocidos también como “ojos de agua”, que pueden emerger de manera natural en ciertos terrenos, lo que podría explicar la presencia constante de agua en el recinto.
No obstante, también se identificó que las áreas verdes al interior del skatepark presentan filtraciones derivadas del riego automático, lo que está generando acumulación de agua en distintos sectores del recinto, agravando el deterioro general de la infraestructura.


La situación se vuelve más compleja debido a que no existen sistemas de evacuación del agua, lo que ha provocado estancamiento, acumulación de sedimentos y un daño progresivo del espacio. “Esa agua se está posando ahí y con el tiempo puede generar un riesgo sanitario”, advirtió el concejal, apuntando también a la posible proliferación de vectores como el mosquito Aedes aegypti.
CUESTIONAMIENTOS Y FALTA DE RESPUESTAS
Durante el recorrido, Lonza cuestionó duramente la falta de acciones concretas por parte del municipio. Pese a que la obra se encuentra dentro del periodo de garantía, no hay claridad sobre gestiones efectivas para exigir reparaciones a la empresa responsable.


“Se mencionó que está en garantía, pero no hay ninguna respuesta clara de que se haya oficiado a la empresa para que responda”, afirmó.
El concejal recalcó además que las filtraciones fueron advertidas incluso antes de la inauguración del skatepark, sin que se adoptaran medidas oportunas. “Los skaters avisaron en septiembre, meses antes de la inauguración, y no se tomaron acciones”, enfatizó.


Asimismo, criticó que desde el municipio se intente atribuir los daños al uso por parte de los deportistas:
“No podemos echarle la culpa a los usuarios, cuando el skatepark anterior duró más de 10 años sin problemas”.
PREOCUPACIÓN ENTRE DEPORTISTAS
A las fallas estructurales se suma la inquietud de quienes utilizan el recinto. Deportistas locales han manifestado que el estado actual del skatepark no solo es deficiente, sino que también presenta riesgos, especialmente en sectores destinados a principiantes.


Incluso, algunos usuarios señalaron que prefieren el antiguo skatepark, lo que evidencia el nivel de descontento frente a la nueva infraestructura.
Mientras la investigación en Contraloría sigue su curso, crece la preocupación por el rápido deterioro de una obra de alto costo, la acumulación de fallas visibles y la ausencia de respuestas claras frente a problemas que ya habían sido advertidos con anterioridad. “No podemos permitir que esta mega obra termine abandonada con el paso del tiempo”, concluyó el concejal.







