JUSTICIA FRANCESA JUZGARÁ POR TERCERA VEZ A NICOLÁS ZEPEDA POR ASESINATO DE ESTUDIANTE JAPONESA

El Tribunal de lo Criminal del Ródano, cuya capital es Lyon, juzgará por tercera vez el próximo martes en Francia al chileno Nicolás Zepeda. El proceso busca esclarecer su responsabilidad en el asesinato ocurrido en 2016 de su exnovia, la japonesa Narumi Kurosaki, cuyo cuerpo nunca ha sido localizado hasta la fecha.
Es así como, a pesar de que el acusado ha sido condenado dos veces a 28 años de cárcel —en 2022 y 2023—, las sucesivas apelaciones han derivado en este nuevo proceso. Cabe recordar que la última sentencia fue anulada en febrero de 2025 por el Tribunal Supremo francés debido a un defecto de forma detectado en la vista oral. En esta oportunidad, el juicio, que se extendería hasta abril, podría concluir incluso con una pena de cadena perpetua.
LAS PRUEBAS CLAVES DE LA ACUSACIÓN
En esa línea, Zepeda, quien permanece en prisión y siempre ha negado los cargos, fue extraditado desde Chile en julio de 2020 luego de que la Corte Suprema chilena confirmara antecedentes serios para su acusación. La fiscalía sostiene que se trató de un crimen premeditado, basándose en el rastreo de GPS del coche que alquiló y su teléfono móvil, los cuales lo sitúan en los alrededores de la residencia universitaria de Besançon durante varios días.
Entre los indicios más comprometedores figura la compra realizada por el acusado el 1 de diciembre de un bidón de combustible, cerillas y productos de limpieza con lejía. Además, tras la desaparición de la joven, se registraron mensajes incoherentes enviados desde las cuentas de Kurosaki, los cuales habrían sido emitidos por un tercero mientras Zepeda se encontraba en centros comerciales rastreados por su celular.
GRITOS Y UNA HABITACIÓN IMPOLUTA
Testigos de la residencia estudiantil afirmaron haber escuchado gritos «aterradores» durante la madrugada del 4 al 5 de diciembre de 2016, fecha en que la joven fue vista por última vez con vida tras un encuentro con Zepeda. Tras el incidente, los amigos de la víctima se extrañaron al encontrar la habitación en un estado impoluto, contrastando con el habitual desorden de la estudiante japonesa.
Otro antecedente relevante para la investigación es una consulta que el acusado habría realizado a un familiar en Barcelona antes de regresar a Chile, donde cuestionó sobre la muerte por asfixia y cómo determinar el fallecimiento tras un ahorcamiento. Con todos estos elementos, la justicia francesa buscará dictar una sentencia definitiva en uno de los casos policiales más mediáticos de los últimos años.







