
El vicealmirante (r) Alberto Soto Valenzuela, inició sus funciones en Tarapacá liderando una célula de expertos de alto nivel. Con especialistas en defensa terrestre, seguridad portuaria y asesoría jurídica, el equipo busca ejecutar el «Plan Escudo Fronterizo» en un plazo récord de una semana.
Tras dejar su residencia en Hong Kong para asumir lo que califica como un «desafío difícil y complejo», el Comisionado Presidencial Alberto Soto Valenzuela aterrizó en la región de Tarapacá para poner en marcha una de las promesas centrales del gobierno de José Antonio Kast: retomar el control soberano de las fronteras.
Acompañado de un equipo que describe como «pequeño pero muy técnico», Soto enfatizó que su labor no es duplicar funciones regionales, sino articular y coordinar con rapidez la seguridad en los miles de kilómetros de frontera que posee la macrozona.
Los nombres y perfiles tras el Plan Escudo Fronterizo
El equipo del comisionado ha sido diseñado bajo una lógica de especialización por frentes, integrando perfiles con vasta experiencia en instituciones de orden y seguridad:
- Frente Terrestre: Liderado por el General de Ejército (r) Carlos Castillo, excomandante de la Victoria de Ejército, quien será el encargado de la estrategia en los pasos fronterizos de tierra.
- Frente Marítimo: A cargo de Iván Boldarsky, experto con experiencia en fronteras y, fundamentalmente, en la implementación de sistemas de seguridad en puertos.
- Operaciones y Territorio: El equipo cuenta con un encargado de operaciones para articular los movimientos de las células en la macrozona, además de un especialista en seguridad y presencia territorial.
- Blindaje Jurídico: El comisionado destacó la presencia de dos abogados dedicados exclusivamente a asegurar que cada procedimiento se ajuste estrictamente al ordenamiento jurídico y administrativo del Estado de Chile.
- Comunicación estratégica: El equipo se completa con una periodista para la gestión de información.
Despliegue inmediato: «La brevedad es muy pronto»
El Comisionado Soto fue enfático en que el trabajo de campo ya comenzó con mediciones y especificaciones técnicas para la instalación de barreras físicas y herramientas de control, incluyendo la mejora y extensión de las zanjas existentes en la frontera.
«Estamos hablando de barreras contra movilidad… la zanja es solamente una herramienta de muchas», afirmó Soto, asegurando que las acciones concretas de ejecución comenzarán en menos de una semana. El centro de operaciones del comisionado estará ubicado en la ciudad de Iquique, desde donde dirigirá la implementación simultánea del plan en tres regiones del país.
Un cambio de énfasis
Ante la interrogante de por qué este plan tendría éxito donde otros han fallado desde 2011, Soto señaló que la clave será el énfasis y la capacidad de articulación. El objetivo final es detener el tránsito no regulado para recuperar la calidad de vida en el norte, respondiendo a una demanda ciudadana que el gobierno ha priorizado como eje de su gestión.







