EXPONEN POR PRIMERA VEZ LOS RESTOS DE SAN FRANCISCO DE ASÍS POR ANIVERSARIO DE SU MUERTE: SE ESPERAN MILES DE PEREGRINOS

La ciudad de Asís vive un acontecimiento sin precedentes tras la apertura al público del osario con los restos de San Francisco de Asís, una decisión excepcional adoptada con motivo del 800 aniversario de su muerte.
Por primera vez en la historia, los fieles pueden contemplar estas reliquias, que permanecerán expuestas solo durante un mes, hasta el 22 de marzo. La muestra ha generado una respuesta masiva: ya se contabilizan cerca de 400.000 reservas para ingresar a la basílica y se espera una afluencia aproximada de 20.000 visitantes por fin de semana durante el periodo de Cuaresma.
Este evento también ha renovado el interés mundial por Asís, ciudad que recientemente ha sido noticia por albergar la tumba del llamado “santo millennial”, Carlo Acutis.
TRASLADO DE LAS RELIQUIAS Y CEREMONIA ESPECIAL
Los restos fueron trasladados desde la cripta hasta el altar papal de la iglesia inferior de la Basílica de San Francisco, en una ceremonia presidida por el cardenal español Ángel Fernández Artime.
La exposición se realiza en una urna de cristal y busca resaltar el legado espiritual del santo fundador de la Orden Franciscana, considerado una de las figuras más influyentes de la Iglesia Católica.
SIGLOS DE RESGUARDO Y RESPALDO CIENTÍFICO
Las reliquias de San Francisco permanecieron ocultas durante siglos hasta ser redescubiertas en 1818. Desde entonces, han sido sometidas a diversos estudios científicos —en 1819, 1978 y 2015— que confirmaron su autenticidad.
La apertura al público fue autorizada por el papa León XIV a través de la Secretaría de Estado del Vaticano, como parte de las conmemoraciones oficiales del aniversario.
En paralelo, el Italia restituyó la festividad del 4 de octubre como día oficial en honor a San Francisco, tras casi medio siglo fuera del calendario nacional.
Con esta exposición temporal, Asís se consolida como epicentro espiritual y cultural, ofreciendo a peregrinos y visitantes una oportunidad única e irrepetible para acercarse a la figura de uno de los santos más venerados del cristianismo.







