
El cierre del ciclo de Gabriel Boric queda marcado por un 59% de desaprobación, según los datos de la segunda semana de febrero. En paralelo, el «factor expectativa» presiona al presidente electo, quien deberá asumir con un 66% de la población esperando cambios positivos en menos de un año, centrando las demandas en el combate a la delincuencia y la reactivación del crecimiento económico.
La última encuesta Plaza Pública Cadem, correspondiente a la segunda semana de febrero de 2026, entrega una radiografía del complejo escenario de transición que vive el país. A pocas semanas de entregar la banda presidencial, la gestión del Presidente Gabriel Boric sufrió una caída de tres puntos, situando su aprobación en un 33%, mientras que su desaprobación escaló al 59%.
Sin embargo, el foco del sondeo se trasladó a las expectativas sobre la administración entrante de José Antonio Kast. Los datos revelan una ciudadanía impaciente y con altas demandas de resultados inmediatos: un 66% de los encuestados espera cambios positivos en menos de un año, mientras que un 35% eleva la vara exigiendo mejoras concretas antes de los primeros seis meses de gobierno.
Prioridades ciudadanas: Seguridad y Economía
El estudio es tajante respecto a la hoja de ruta que los chilenos esperan del nuevo Ejecutivo. Las prioridades se concentran en dos grandes ejes:
- Seguridad, Delincuencia y Orden Público: Mencionada por el 57% de los consultados como la tarea número uno.
- Economía: Un 35% apunta a la necesidad de controlar la inflación y fomentar el crecimiento y el empleo.
Optimismo frente a la incertidumbre
Pese a los desafíos, existe una percepción mayoritariamente favorable sobre el futuro del país bajo el nuevo gobierno. Un 56% cree que a Chile «le irá bien», frente a un 16% que opina que le irá mal.
En cuanto a los sentimientos que genera la nueva administración, el optimismo (20%) y la esperanza (14%) lideran el ánimo nacional, aunque no están exentos de matices: la preocupación (17%) y la incertidumbre (13%) aparecen como factores relevantes en una sociedad que observa con cautela el cambio de rumbo político.
Dato clave: El 26% de los chilenos mantiene una postura cauta, estimando que al país le irá «regular» durante el próximo periodo presidencial.







