
Un despliegue preventivo sin precedentes liderado por la Municipalidad de Arica permitió mitigar el impacto de la bajada del caudal en el borde costero. A través de la Dirección de Desarrollo Rural, se ejecutó una limpieza profunda del lecho seco del río San José, retirando 2 mil toneladas de residuos que históricamente terminan en las playas de la ciudad. El operativo comenzó en agosto de 2025 y se ha mantenido de forma ininterrumpida para erradicar microvertederos.
El diagnóstico municipal identificó al valle de Azapa como el territorio con mayor debilidad en la gestión de desechos domiciliarios y restos de procesos industriales. Para revertir esta situación, se intervinieron puntos críticos en San Miguel, Alto de Sobraya y Pampa Algodonal. Arlette Saavedra, encargada de la Dirección de Desarrollo Rural, manifestó que en esa zona “la gente deposita sus residuos domiciliarios y los residuos de la actividad agrícola en el lecho seco del río”.
La acumulación de basura genera graves riesgos sanitarios, especialmente por el descarte de vegetales que atraen plagas. La autoridad advirtió sobre la falta de cultura ambiental de algunos productores al finalizar sus ciclos de producción. Arlette Saavedra, encargada de la Dirección de Desarrollo Rural, manifestó que los vecinos de la zona “cada vez que termina una temporada dejan el descarte de la cosecha en la cuenca del río”.
El operativo fue un éxito gracias al trabajo conjunto con la Dirección de Aseo y Ornato, Cosemar, el Ejército de Chile y Vialidad. Además, se coordinó con el SAG la aplicación de pesticidas en frutos descompuestos para controlar la mosca de la fruta. Gracias a estas acciones, la carga de desperdicios que llegó a las playas este año fue significativamente menor a la de temporadas anteriores.







