
El Concejo Municipal de Iquique aprobó una subvención total de 1.000 millones de pesos para la Corporación Municipal de Desarrollo Social (Cormudesi), destinados a las áreas de salud y cultura, durante una extensa y tensa discusión realizada en la sesión ordinaria N°08/2026.
La votación se concretó luego de más de una hora de debate, marcada por cuestionamientos de varios concejales respecto a la falta de claridad en el desglose de los gastos y la ausencia de una reunión previa de trabajo donde se explicara con detalle el destino de los recursos públicos.
SUELDOS COMO DESTINO PRINCIPAL DE LOS FONDOS
En el segundo punto más controvertido de la jornada, se confirmó que el dinero está destinado principalmente a cubrir remuneraciones durante los primeros seis meses del año 2026, tanto en el área de cultura como en salud.
De acuerdo a lo expuesto en el Concejo, los 500 millones de pesos para cultura se utilizarán en gastos de personal y funcionamiento de entidades como la Biblioteca Pública, Museo Regional, Casa de la Cultura, Centro Marino y el canal municipal RTC. En salud, los otros 500 millones de pesos financiarán sueldos y operación de centros médicos, imagenología, farmacia comunal, cámara hiperbárica y otros servicios administrados por la corporación.
Sin embargo, durante la sesión varios ediles expresaron que aprobar una suma tan elevada sin un análisis previo detallado equivale a “entregar un cheque en blanco”, ya que no se presentó un calendario preciso de pagos ni una proyección financiera transparente.
DUDAS EN LOS CÁLCULOS Y ALERTAS POR FISCALIZACIÓN
Uno de los puntos más críticos fue la incongruencia entre los montos informados y los cálculos de sueldos mensuales, especialmente en el área cultural y en RTC Televisión, donde los números no cuadraban con el total aprobado para el semestre.

Además, se recordó que las transferencias de fondos municipales a corporaciones privadas sin fines de lucro se encuentran actualmente bajo un marco legal más estricto, con mayores atribuciones de fiscalización para la Contraloría General de la República. Las leyes de presupuesto recientes exigen convenios previos, metas claras y rendiciones detalladas para cada peso traspasado.
Pese a estas advertencias, el proyecto fue aprobado, aun cuando varios concejales reconocieron en plena sesión que no existió una instancia previa de análisis técnico, lo que generó molestia por la forma en que se presentó la solicitud.
APROBACIÓN ENTRE CUESTIONAMIENTOS
El secretario municipal explicó que la documentación incluía informes jurídicos, certificados financieros y formularios de postulación a la subvención, señalando que la solicitud se encontraba dentro del marco legal. No obstante, la discusión pública dejó en evidencia un problema de fondo: la debilidad en la planificación y la comunicación hacia el propio Concejo y la ciudadanía.
Finalmente, la subvención fue visada, pero quedó instalada una fuerte crítica política y ciudadana sobre la forma en que se aprueban recursos millonarios, sin un debate técnico previo ni un desglose claro de cómo se ejecutarán los fondos.
La sesión cerró con un sabor amargo: se aprobaron 1.000 millones de pesos en menos de dos horas, con dudas abiertas sobre su real distribución y con el foco puesto casi exclusivamente en el pago de sueldos, dejando pendiente un mayor control y fiscalización sobre el uso de recursos públicos municipales.







