
Un engaño mortal en las rutas del desierto terminó con una sentencia de presidio efectivo que suma 16 años de condena. La Fiscalía de Iquique logró acreditar que Gabriel Poveda Tara planificó el asesinato de su acompañante, trasladándolo bajo falsas promesas hasta un sector eriazo de Pozo Almonte. En ese lugar, la víctima fue ejecutada con un disparo y posteriormente enterrada para borrar las huellas del delito ocurrido en agosto de 2023.
Es así como, Francisco Almazán, fiscal de la unidad de Delitos Violentos, aseveró que el imputado utilizó una supuesta venta de sustancias como señuelo para llevar a la víctima al sector de Cala Cala.
El persecutor remarcó que, tras la agresión física y el disparo, el sujeto ocultó el cuerpo y el arma 9mm, siendo las penas desglosadas en 12 años por el homicidio calificado y 4 años por la tenencia ilegal de armamento y municiones.
En esa línea, la investigación conjunta entre la Fiscalía de Tarapacá y la Policía de Investigaciones fue determinante para romper el silencio del victimario. Los especialistas de la Brigada de Homicidios establecieron que el tráfico de datos del teléfono y los registros de cámaras contradecían la versión del acusado. Ante la evidencia biológica y técnica, el hombre reconoció su autoría, confirmando que las rencillas anteriores fueron el motor de este ataque premeditado.







