
Acompañado por su futura ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, el Presidente electo inspeccionó el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) para evaluar estrategias contra el crimen organizado. En Santiago, el ministro Luis Cordero puso paños fríos a la visita, calificando el sistema salvadoreño como «militarizado» y ajeno a la realidad democrática nacional.
La seguridad pública se ha tomado la agenda política chilena. Mientras el Presidente electo, José Antonio Kast, realizaba una visita técnica al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador, el actual ministro de Seguridad, Luis Cordero, marcaba una distancia tajante respecto a la posibilidad de importar la estrategia de Nayib Bukele a territorio nacional.
La delegación de Kast: «Importar buenas ideas»
Tras arribar a San Salvador, Kast recorrió la megacárcel junto a la futura ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y el próximo canciller, Francisco Pérez Mackenna. El objetivo: conocer de primera fuente el símbolo de la guerra contra las pandillas. «Chile necesita importar buenas ideas y propuestas para combatir con fuerza al crimen organizado, el narcotráfico y el terrorismo«, afirmó Kast a través de sus redes sociales.
Por su parte, Steinert aclaró que no buscan un «cortar y pegar«, sino analizar realidades extranjeras para adaptar lo mejor de cada una, siempre bajo el respeto al Estado de Derecho chileno.

Cordero: «Las soluciones son locales»
En paralelo, desde Chile, el ministro Luis Cordero fue enfático en señalar que el éxito salvadoreño es producto de un contexto histórico de décadas de guerra civil que no es comparable con el país. «Hay que tener cuidado con comparar que la solución de El Salvador se puede reproducir en el resto de los países de la región», advirtió.
Para el secretario de Estado, existen dos factores fundamentales que impiden la réplica del modelo:
- Militarización: Cordero subrayó que el sistema de Bukele es, esencialmente, un sistema penitenciario militarizado.
- Institucionalidad: El modelo salvadoreño ha requerido reinterpretaciones constitucionales que, según el ministro, «no coinciden con la tradición democrática chilena».
Estado de Derecho vs. Modelo Bukele
El ministro Cordero defendió la «vía chilena«, destacando los resultados obtenidos en la Macrozona Sur y Norte mediante la distribución de competencias entre poderes públicos. «Chile ha optado por modificar la legislación ocupando las herramientas del Estado de derecho, y sus resultados están a la vista», sostuvo, reconociendo que aunque el sistema carcelario local requiere mejoras urgentes, estas deben ser adaptadas a los sujetos y territorios nacionales.
La jornada cerrará con una reunión bilateral entre Kast y Bukele, cita que promete profundizar el debate sobre si Chile debe mantener su estructura actual o girar hacia una política de «mano dura» inspirada en el modelo centroamericano.







