
La investigación por la desaparición de Julia Chuñil dio un paso decisivo luego de que la Fiscalía Regional de Los Ríos confirmara que un georradar detectó anomalías bajo un radier ubicado al interior de una bodega en su domicilio.
Desde hace varios días, las diligencias se han concentrado en la propiedad donde residía la adulta mayor junto a sus hijos, lugar que también fue escenario de detenciones y formalizaciones por el presunto delito de parricidio.
La fiscal regional, Tatiana Esquivel, explicó que este hallazgo permite orientar con mayor precisión los trabajos investigativos y definir nuevas acciones en terreno.
FOCO DE LAS PERICIAS EN EL INMUEBLE
La persecutora señaló que el avance del caso obligó a evaluar la intervención directa de algunas estructuras construidas dentro del predio.
“Como Fiscalía se ha advertido la necesidad de considerar el desarme de ciertas construcciones al interior del domicilio. El juez de garantía lo autorizó y ahora estamos evaluando si corresponde desarmar o destruir parte de ellas junto a Carabineros”, indicó.
Respecto a la zona específica donde se concentran las labores, Esquivel precisó que el radier de una bodega resulta relevante por su ubicación dentro de la vivienda de la víctima. “Es una construcción inserta en el domicilio de Julia Chuñil y por eso constituye un punto de interés para la investigación”, sostuvo.
TECNOLOGÍA PARA ORIENTAR LA BÚSQUEDA
La fiscal explicó que el georradar permite detectar irregularidades bajo la superficie y dirigir rastreos complementarios a los ya realizados. “Esta herramienta nos ayuda a identificar anomalías bajo tierra y a orientar búsquedas específicas”, detalló.
Finalmente, confirmó que se detectaron anomalías bajo el radier de la bodega, lo que refuerza la hipótesis de que ese sector podría entregar información clave para esclarecer el caso.
Las diligencias continuarán durante los próximos días, mientras la Fiscalía evalúa los pasos a seguir conforme a las autorizaciones judiciales vigentes.







