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DIPLOMACIA EN MOVIMIENTO: ECONOMÍA, MIGRACIÓN Y FRONTERAS SACUDEN LA CITA CLAVE ENTRE CHILE Y BOLIVIA

Ambos gobiernos coincidieron en la necesidad de fortalecer una relación basada en el diálogo, la cooperación práctica y el respeto mutuo, priorizando beneficios directos para sus economías y poblaciones fronterizas.

La tarde de ayer jueves amaneció vibrante en la céntrica sede diplomática chilena: el sol irradiaba sobre un día atípico para la región andina. En un clima político marcado por décadas de distanciamiento, dos figuras claves del mapa latinoamericano, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren, y su homólogo boliviano, Fernando Aramayo, se sentaron frente a frente para revisar el estado de las relaciones bilaterales, extender manos y desatar —al menos parcialmente— los nudos históricos que por años limitaron el acercamiento profundo entre ambos países.

Un Encuentro que Va Más Allá de lo Diplomático

Desde el minuto uno, la reunión desplegó una carga simbólica poderosa. No era solo una cita protocolar más en Santiago; era la convergencia de décadas de tensiones abiertas, silencios cruzados, y esperanzas latentes de reinventar una relación que desde mediados del siglo pasado estuvo marcada por fricciones, especialmente en torno al reclamo marítimo boliviano. Los gobiernos actuales, con una agenda de diálogo más amplia, han decidido apostar por una convivencia más pragmática que revalorice los intereses económicos, sociales y estratégicos de sus respectivas naciones.

Al iniciar la conversación, van Klaveren no ocultó la trascendencia del momento: “Realmente marca un hito en nuestra relación bilateral”, afirmó, subrayando que, históricamente, no había sido común que cancilleres de ambos países se encontraran en Chile bajo una agenda tan concreta y sustantiva.

Economía: El Corazón del Nuevo Acuerdo

El primer bloque del diálogo tocó la economía con fuerza. En un gesto de apertura, ambos diplomáticos acordaron modernizar el Acuerdo de Complementación Económica (ACE Nº 22), una herramienta comercial que ahora incorpora nuevos capítulos dedicados a “Comercio y Género” y al apoyo de MiPymes y cooperativas, apuntalando así a los pequeños y medianos productores de ambos países.

Además, se amplió el programa de desgravación arancelaria, un paso clave que reduce barreras para exportadores e importadores, dinamizando el intercambio comercial que durante años estuvo relegado a mínimos históricos.

Turismo y Conectividad: Un Puente que Se Construye

No contentos con solo reactivar viejos pactos, Chile y Bolivia firmaron un memorándum de entendimiento en materia turística, con la ambición explícita de convertir a ambos países en destinos complementarios y atractivos para viajeros de fuera y dentro del continente.

Paralelamente, los cancilleres manifestaron su intención de flexibilizar el Acuerdo de Servicios Aéreos, con la posible incorporación de la quinta libertad del aire, un concepto de aviación que permitiría a las aerolíneas de ambos países operar con mayor libertad sus rutas, impulsando la conectividad y reduciendo el precio de los pasajes.

Fronteras, Agua y Seguridad: Problemas Antiguos, Soluciones Nuevas

El encuentro también abordó desafíos estructurales que han marcado la vida en la región fronteriza. Las delegaciones discutieron la importancia de modernizar el oleoducto Sica Sica y avanzar en proyectos como la Reversa Ossa II Arica–Charaña, una iniciativa energética que podría beneficiar a sectores industriales de ambos lados de la cordillera.

Asimismo, destacaron el trabajo de la Mesa Binacional de Recursos Hídricos Compartidos, que cristalizó en un memorándum de cooperación transfronteriza para gestionar sosteniblemente uno de los bienes más preciados del continente: el agua.

Pero no todo fue agua y comercio. La seguridad fronteriza y la cooperación migratoria ocuparon un espacio crucial en la conversación, con miras a fortalecer los mecanismos bilaterales ya firmados para enfrentar desafíos comunes de movilidad humana irregular y crimen organizado.

Migración Bajo la Lupa: El Gran Desafío Social

La migración —tema sensible y de alto impacto para la política interna de Chile y Bolivia— fue uno de los puntos más debatidos. La cooperación en este ámbito busca no solo estrategias de control, sino también mecanismos de integración ordenada, respeto de derechos y oportunidades económicas y sociales, abordando no solo cifras, sino rostros y proyectos de vida.

Un Camino Trazado, Aunque No Exento de Tensiones

De fondo, la sombra de una relación diplomática suspendida desde 1974 por las históricas diferencias en torno al acceso al mar sigue presente, aunque ya no como piedra insalvable, sino como parte de un pasado que ambos Estados parecen dispuestos a superar —no olvidando, pero sí mirando hacia adelante.

La reunión, más extensa y compleja de lo que muchos esperaban, deja un mensaje claro: el tiempo del distanciamiento podría quedar atrás si se continúa con pasos como estos, firmes, pragmáticos y con resultados tangibles para la gente.

La Crónica Final: ¿Un Nuevo Amanecer Binacional?

Cuando el sol cayó tras los edificios diplomáticos de Santiago, el resultado se consolidó no como una simple reunión protocolar, sino como un parteaguas en la historia reciente de las relaciones chileno-bolivianas. Con acuerdos que atraviesan la economía, el turismo, la conectividad, la gestión del agua, la seguridad y la migración, el pulso de la cooperación bilateral vuelve a latir con fuerza en la región andina.

Lo que hace unos meses parecía apenas un diálogo tímido, hoy se escribe en documentos firmados, promesas plasmadas y una agenda que, con cautela, mira a un futuro donde Chile y Bolivia trabajan no como enemigos históricos, sino como socios estratégicos en un escenario regional que exige soluciones conjuntas, pragmáticas y humanas.

Belén Pavez G., Periodista y Locutora. Licenciada en Comunicación Social. Productora general y Directora de prensa en Vilas Radio. Música y Cat lover.

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