
Pablo Aránguiz salió a barrer con dureza las declaraciones de Miguel “Cheíto” Ramírez y puso sobre la mesa una acusación incómoda que lo culpa de volver a alejarse de un equipo en caída libre, repitiendo un escenario que ya se había visto en Deportes Iquique.
El capitán hispano utilizó sus redes sociales para expresar su molestia luego de que Ramírez, en una entrevista con TNT Sports, asegurara que había sentido que el equipo lo “abandonó” antes de su salida. Las palabras del ex DT no cayeron bien en el camarín y encontraron una respuesta frontal por parte de uno de los referentes del plantel.

Con una potente metáfora, Aránguiz cuestionó la postura del técnico y dejó en claro su visión sobre las responsabilidades en un descenso soltándole que se «salve solo». En su mensaje, remarcó que el liderazgo no se abandona en los momentos difíciles y que el compromiso debe sostenerse hasta el final, incluso cuando el escenario es adverso y el equipo está al borde del abismo.
El descargo del volante no se limitó a una defensa personal. Fue también una señal hacia el plantel y la hinchada, en un contexto marcado por la frustración deportiva y la necesidad de asumir culpas de manera colectiva. Para Aránguiz, las explicaciones posteriores no alcanzan cuando el resultado ya está escrito y la caída se consuma dentro de la cancha.

El cruce adquiere mayor relevancia al recordar que Miguel Ramírez vivió una situación similar en Deportes Iquique, club al que también dejó cuando el equipo estaba seriamente comprometido con el descenso. Ese antecedente volvió a instalar el debate sobre el rol de los entrenadores en campañas límite.
En un fútbol donde las responsabilidades suelen diluirse tras los malos resultados, la voz del capitán hispano puso el acento en la coherencia y el compromiso hasta el último día, reabriendo un debate incómodo que Unión Española deberá enfrentar mientras intenta reconstruirse en Primera B.







