
El presidente electo, José Antonio Kast, restó dramatismo al rechazo oficial de Perú sobre la implementación de un corredor humanitario para migrantes. Al ser consultado por la prensa sobre la negativa de Lima para facilitar el tránsito terrestre de extranjeros hacia el norte, Kast evitó entrar en confrontaciones diplomáticas y se limitó a responder de forma escueta que “todo va a estar bien, no se preocupe”. Con este gesto, el futuro mandatario chileno ratificó su confianza en la estrategia que prepara para asumir el poder el próximo 11 de marzo.
En relación a ello, José Antonio Kast, presidente electo, manifestó durante su reciente gira internacional la necesidad de buscar soluciones regionales a la crisis migratoria. “Hay que analizar todas las vías; pueden ser terrestres, aéreas o marítimas. Son muchas las personas que hoy quieren volver a Venezuela y necesitamos avanzar en cualquier tipo de corredor coordinado con el resto de los países de la región”, había sostenido previamente el líder tras reunirse con mandatarios en Ecuador y Argentina.
El pronunciamiento de Kast surge como respuesta directa a las declaraciones de José Jerí, presidente interino de Perú, quien cerró la puerta a la iniciativa de expulsiones masivas por territorio peruano. Jerí argumentó que la medida fue descartada tras una conversación sostenida entre ambos líderes hace un par de días, citando preocupaciones críticas sobre la seguridad nacional y la permeabilidad de sus propios límites fronterizos.
En relación con ello, José Jerí, presidente interino de Perú, expresó su negativa rotunda a permitir el flujo migratorio coordinado por Chile. “Yo no puedo permitir que ingresen de forma irregular migrantes a nuestro país. El problema de nuestro país, que se desencadena con el tema de la inseguridad, es justamente la migración irregular; por ello, esa alternativa ha sido descartada”, sentenció el jefe de Estado peruano, subrayando que su prioridad es evitar que prácticas delictivas sigan afectando a su territorio.
A pesar de este revés en la frontera norte, el equipo de José Antonio Kast mantiene su agenda de seguridad como prioridad absoluta. La estrategia del nuevo gobierno chileno apunta a establecer una red de cooperación regional que incluya a otros actores como Colombia, buscando alternativas logísticas que permitan descomprimir la crisis en Tarapacá, incluso si esto implica renegociar las condiciones con una administración peruana que hoy se muestra inflexible.







