
Con el objetivo de garantizar la conservación y el uso sustentable de los recursos hidrobiológicos, el Gobierno oficializó la renovación de la veda extractiva para el recurso loco (Concholepas concholepas). La medida, que rige desde la Región de Arica y Parinacota hasta la Región de Aysén, prohíbe de manera estricta la captura, comercialización, transporte, procesamiento y almacenamiento del molusco en áreas libres para evitar una disminución crítica de su biomasa.
En ese sentido, Álvaro García Hurtado, ministro de Economía, Fomento y Turismo, a través de un decreto oficial, explicó que esta restricción es fundamental para el equilibrio del ecosistema marino. “Le corresponde al Estado velar por la conservación de los recursos hidrobiológicos. Se ha recomendado renovar la veda con el fin de asegurar su conservación y uso sustentable por tres años, tras lo expuesto por el Comité Científico Técnico Bentónico y la Subsecretaría de Pesca”, señala el documento que fija la vigencia entre el 1 de enero de 2026 y el 31 de diciembre de 2028.

A pesar de la prohibición general, la normativa establece excepciones específicas para el sector pesquero artesanal organizado. Solo se permitirá la extracción en las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB), Reservas Marinas y Espacios Costeros de Pueblos Originarios, siempre que cuenten con un plan de manejo vigente y el loco sea su especie principal.
El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) indicó que la fiscalización será rigurosa para evitar el mercado ilegal durante este trienio. Según el decreto, los comercializadores están obligados a portar la documentación que acredite el origen legal del recurso, advirtiendo que “la infracción a lo dispuesto en el presente decreto será sancionada en conformidad con el procedimiento y las penas contempladas en la Ley General de Pesca y Acuicultura”.










