CANCILLERÍA PERUANA RATIFICA ACUERDO DE DEVOLUCIÓN INMEDIATA PARA MIGRANTES IRREGULARES

El gobierno peruano confirmó que no permitirá el ingreso de personas que incumplan los requisitos legales, argumentando que sus estructuras de acogida se encuentran al límite de su capacidad. Ante este escenario, la administración de Perú ha intensificado la cooperación con sus países vecinos para gestionar los flujos en las zonas limítrofes, estableciendo mecanismos que permitan un tránsito controlado bajo los principios de seguridad y orden.
Es así como Hugo de Zela, ministro de Relaciones Exteriores de Perú, señaló que la nación ya no cuenta con margen para recibir a más extranjeros en condición de vulnerabilidad. «El Perú ya no está en capacidad de seguir acogiendo a migrantes irregulares. Nosotros tenemos nuestras capacidades rebasadas», afirmó el canciller, subrayando la urgencia de buscar soluciones compartidas con los gobiernos de Chile y Ecuador.
La estrategia bilateral con el territorio chileno ya presenta avances concretos mediante una colaboración directa entre los cuerpos de seguridad de ambos Estados. El objetivo prioritario es evitar el abandono de territorio de manera no autorizada, estableciendo una consecuencia inmediata para quienes logren traspasar los límites fronterizos sin la documentación requerida por la normativa vigente.
Por otra parte, el ministro peruano indicó que existe un protocolo de entendimiento entre las policías de ambos países para manejar cualquier contingencia. Respecto al mecanismo de control, el canciller explicó que «si esta salida irregular se produce, entonces el otro país devolverá a los migrantes al país de donde salieron», con el fin de asegurar que toda migración sea de carácter regular y segura.
Esta política de resguardo no se limita al sur, sino que se extiende hacia Ecuador, país que también ha restringido sus puntos de acceso debido al exceso de flujo migratorio. Las autoridades peruanas buscan replicar estos modelos de cooperación con Brasil, Bolivia y Colombia, adaptando los acuerdos a la realidad geográfica de cada frontera bajo una coordinación activa.
Finalmente, el vecino jefe de la cartera de Relaciones Exteriores manifestó que la intención principal de su gestión es mantener una vigilancia estricta para que el territorio esté perfectamente protegido. El secretario de Estado enfatizó que la meta es que existan «protocolos de entendimiento entre las policías de ambos países, entre las Fuerzas Armadas, entre las autoridades migratorias, para evitar que se produzca alguna crisis», resguardando así la soberanía nacional.







