
Arica se quedó con el primer lugar del Campeonato Regional de Boxeo 2025, disputado los días 19 y 20 de diciembre, superando a las delegaciones de Iquique y Antofagasta tras dos jornadas de intensos combates.
El primer campanazo no solo anunció una pelea: marcó una declaración de principios. En Arica, durante dos jornadas intensas, el boxeo dejó de ser promesa para convertirse en certeza. Puño a puño, round a round, la ciudad defendió su identidad deportiva y terminó levantando el Regional de Boxeo 2025, confirmando que el buen momento no es racha, sino consecuencia.
Los días 19 y 20 de diciembre, el norte vivió una verdadera fiesta del deporte de contacto. El gimnasio Luis Bravo Molina fue el punto de partida; Epicentro 2, el escenario del desenlace. En ambos recintos, el ambiente fue el mismo: graderías activas, público comprometido y delegaciones de Arica, Iquique y Antofagasta midiéndose no solo por medallas, sino por prestigio y proyección.
Un ring que habla de procesos
Lo que se vio en Arica no fue improvisación. Fue método. Cada combate evidenció preparación física, lectura táctica y una madurez competitiva que no suele aparecer de la noche a la mañana. El boxeo amateur ariqueño mostró un sello reconocible: presión constante, control de la distancia y cabeza fría en los momentos decisivos.
Ese trabajo sostenido se reflejó en el resultado final, con Arica quedándose con el primer lugar del certamen, superando a Iquique y Antofagasta. Más que un trofeo, el título fue la validación de un camino que clubes, entrenadores y deportistas vienen recorriendo durante todo el año.
Mujeres que empujan el futuro
Uno de los capítulos más potentes del campeonato se escribió con guantes femeninos. La alta presencia de mujeres en el ring dejó claro que el boxeo local atraviesa una transformación profunda. Ya no se trata de abrir espacios: hoy existen referentes, nivel técnico y competitividad real.
Las pugilistas ariqueñas mostraron temple, velocidad y lectura de combate, derribando prejuicios y encendiendo vocaciones. Para muchas niñas y jóvenes en las graderías, lo ocurrido en el ring fue más que un espectáculo: fue una señal de futuro.
Nombres propios en peleas clave
El dominio local se sostuvo con actuaciones decisivas. Renato Zumarán, Gregory Campos, Ali Palma, Sivoney Aguirre y Javiera Oyaneder fueron protagonistas en combates que inclinaron la balanza. Cada uno aportó victorias estratégicas y confirmó que Arica cuenta con una base competitiva amplia, no dependiente de individualidades aisladas.
En las finales, la presión no pesó. Hubo inteligencia para administrar ventajas, carácter para revertir pasajes adversos y un manejo del ritmo que evidenció experiencia acumulada en torneos previos.
Mucho más que un campeonato
El Regional 2025 dejó algo más profundo que resultados. Dejó comunidad. Dejó identidad. Dejó la sensación de que el boxeo, cuando se trabaja desde la formación y la constancia, se transforma en una herramienta de cohesión social y proyección deportiva.
Como un boxeador que entiende que la pelea se gana round a round, Arica consolida su lugar en el ring del norte con una base sólida y mirada de largo plazo. El título quedó en casa, sí. Pero lo más importante fue el mensaje: aquí hay proceso, hay futuro y hay puños con identidad.







