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TERROR EN GUAYAQUIL: EL ASESINATO DEL FUTBOLISTA MARIO PINEIDA SACUDE AL BARCELONA SC Y EXPONE LA BRUTAL GUERRA CRIMINAL QUE ACECHA AL FÚTBOL ECUATORIANO

El lateral de Barcelona SC Mario Pineida murió tras ser atacado en plena vía pública en Guayaquil, donde una mujer también perdió la vida y otra resultó herida. Su asesinato se suma a una serie de ataques recientes contra futbolistas ecuatorianos y ocurre en medio de denuncias por retrasos salariales en el club, elevando la preocupación por la seguridad y el impacto del crimen organizado en el deporte.

En Guayaquil, una ciudad habituada a convivir con el eco de las sirenas y el fuego cruzado, el fútbol volvió a teñirse de tragedia. La tarde de ayer miércoles se quebró como una mala noticia anunciada al oído: Mario Pineida, lateral de 33 años, figura del Barcelona Sporting Club, cayó abatido frente a una carnicería en Samanes 4. No estaba solo. Una mujer que lo acompañaba —cuya identidad generó confusión en medio del caos— fue también víctima fatal, mientras su madre resultó gravemente herida. La escena: motos, ráfagas, y el desconcierto de los transeúntes que pasaron, sin querer, a ser testigos de un capítulo más de la violencia que carcome al país.

El asesinato no solo truncó la vida de un futbolista; desgarró a un hinchada que idolatraba al defensor y volvió a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿quién se atreve ahora a decir que el fútbol está ajeno al conflicto armado interno que Ecuador arrastra desde 2024? Barcelona SC, en un comunicado breve y dolido, dejó entrever la magnitud del golpe: «Nos enluta como familia barcelonista». No era una frase hecha; era una declaración pública de duelo.

Una muerte que golpea al corazón del fútbol ecuatoriano

Pineida no era un jugador más. Era una trayectoria resumida en títulos, regresos y goles inolvidables:

  • Estrella con Barcelona SC en 2016 y 2020.
  • Protagonista en Copa Ecuador 2024.
  • Pasado internacional en Fluminense.
  • Seleccionado en categorías juveniles hasta llegar a vestir la camiseta absoluta.

Su nombre estaba escrito en la memoria colectiva del fútbol ecuatoriano, y su retorno al Barcelona en 2025 había sido un acto simbólico: volver a casa, a la hinchada que lo convirtió en héroe. Preparaba, incluso, uno de los últimos partidos del año frente a Independiente del Valle. Ahora, en cambio, es el club quien organiza homenajes y funerales.

La violencia toca la puerta del deporte… otra vez

El crimen ocurre en un contexto aterrador:

  • Jonathan González fue asesinado en Esmeraldas en septiembre.
  • Ariel Suárez sobrevivió a un ataque.
  • Bryan “Cuco” Angulo fue víctima de un intento de asesinato.
  • Otros jugadores como Maicol Valencia y Leandro Yépez han sido parte de esta extensa lista.

Futbolistas convertidos en blancos.
Ataques en plena vía pública.
Una ciudad con un homicidio por hora.

No es metáfora: es estadística. Y es la radiografía de un Ecuador fragmentado por bandas criminales y un conflicto declarado desde el Estado.

Un trasfondo inquietante: amenazas, tensiones y una denuncia

Horas antes de morir, Pineida subió una historia a Instagram reveladora: un comunicado del plantel sobre deudas millonarias del club. Retrasos salariales. Incumplimientos. Malestar. Jugadores evaluando no presentarse a un partido.

La coincidencia, para muchos, es demasiado incómoda para ignorarla.
La policía aún no descarta ninguna hipótesis.
Los investigadores han asumido el caso con hermetismo.

Mientras tanto, el morbo digital hizo lo suyo: videos, fotografías y rumores circularon como pólvora. La esposa del jugador, Ana Aguilar, tuvo que salir a desmentir su propia muerte en un comunicado: una situación grotesca que ilustra el caos informativo tras los disparos.

El eco internacional

La conmoción no quedó en Guayaquil.
Ni en Ecuador.

El crimen alcanzó dimensión continental:

  • clubes sudamericanos enviaron mensajes de luto,
  • jugadores expresaron temor por su seguridad personal,
  • analistas deportivos volvieron a plantear la pregunta imposible:

¿Puede un futbolista entrenar sabiendo que la violencia no respeta escudos ni estadios?

Barcelona SC suspenderá actividades durante el duelo.
Se preparan homenajes.
Se exige justicia.

Sin embargo, como en tantos países donde el fútbol convive con la violencia, la justicia suele perforarse más lento que las balas.

Un legado truncado, una herida abierta

Mario Pineida no era únicamente lateral derecho o izquierdo.
Era ídolo.
Era referente.
Era padre, hijo, compañero.

Su muerte no es solo una tragedia deportiva.
Es un recordatorio brutal:
en Ecuador, la pelota también sangra.

Belén Pavez G., Periodista y Locutora. Licenciada en Comunicación Social. Productora general y Directora de prensa en Vilas Radio. Música y Cat lover.

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