TRUMP DESAFÍA A LA CORTE Y ANUNCIA ARANCEL GLOBAL DEL 10% TRAS REVÉS JUDICIAL

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que firmará una orden ejecutiva para establecer un arancel global del 10% a las importaciones, luego de que una decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos invalidara gran parte de los gravámenes que había impulsado bajo su política comercial.
La medida será aplicada a través de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, norma que autoriza al mandatario a imponer restricciones temporales de hasta un 15% por un período máximo de 150 días.
RESPUESTA DIRECTA AL FALLO JUDICIAL
Trump explicó que este nuevo camino legal busca mantener su estrategia económica pese al revés judicial, asegurando que existen “alternativas muy poderosas” para continuar con la aplicación de aranceles.
“Firmaré una orden para imponer un arancel global del 10%, además de los impuestos normales que ya se cobran”, señaló, agregando que su administración abrirá investigaciones bajo la Sección 301 y otras disposiciones para enfrentar lo que calificó como prácticas comerciales desleales de distintos países y empresas.
El mandatario reconoció que el proceso será más complejo: indicó que intentó un mecanismo más rápido, pero que el fallo judicial obligó a utilizar rutas legales más extensas.
TENSIÓN POLÍTICA Y ECONÓMICA
El fallo del máximo tribunal estableció que el Gobierno no tiene facultades permanentes para imponer aranceles en tiempos de paz basándose en la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional de 1977, pilar de la anterior ofensiva comercial impulsada por Trump.
Tras conocerse la resolución, el presidente manifestó su descontento y calificó la decisión como un golpe a la seguridad económica del país. Además, sostuvo que varias naciones que —según él— se han beneficiado durante años del comercio con Estados Unidos, celebran el dictamen judicial.
El impacto del fallo podría implicar incluso la devolución de cientos de miles de millones de dólares recaudados por gravámenes anteriores, lo que aumenta la presión política y financiera sobre su administración.
Con este nuevo anuncio, Trump reabre el escenario de confrontación comercial global, reforzando su discurso de protección económica mientras enfrenta uno de los mayores desafíos legales a su estrategia arancelaria.







