
El concejal Marcelo Hurtado Naccarino, en su rol de maestro de ceremonias, interrumpió el protocolo de la actividad para emplazar públicamente al gobernador regional, generando controversia en medio de un acto clave para la salud del Tamarugal.
Lo que debía ser una jornada histórica para el avance de la salud en la provincia del Tamarugal, terminó transformándose en un episodio cargado de tensión, cuestionamientos y debate público. La ceremonia de colocación de la primera piedra de la futura Base SAMU en la comuna —un proyecto clave para fortalecer la respuesta ante emergencias— quedó marcada por una inesperada intervención desde el propio escenario.
El protagonista: el concejal Marcelo Hurtado Naccarino, quien, en su rol de maestro de ceremonias, sorprendió a los asistentes al interpelar directamente al gobernador regional José Miguel Carvajal en medio del acto protocolar.
UNA ESCENA FUERA DE LIBRETO
El ambiente transcurría con normalidad, bajo los lineamientos propios de una actividad institucional: discursos acotados, orden jerárquico claro y foco en el impacto del nuevo recinto de salud. Sin embargo, todo cambió cuando el animador del evento —quien además ostenta un cargo público— decidió abandonar la neutralidad esperada y formular exigencias en vivo, frente a autoridades y comunidad.
El gesto no pasó desapercibido. Rostros de sorpresa, incomodidad y murmullos comenzaron a recorrer el público, mientras el protocolo parecía diluirse en cuestión de segundos.
¿QUÉ DICE EL PROTOCOLO?
Expertos coinciden en que el rol de un maestro de ceremonias en instancias oficiales es claro y delimitado: conducir, ordenar y dar fluidez al evento, sin protagonismos ni intervenciones personales.
En ese marco, la acción generó críticas inmediatas por varias razones:
- Ruptura de neutralidad: El conductor representa a la institución organizadora, no a intereses individuales.
- Alteración del orden: Interrupciones de este tipo afectan la planificación y el respeto por la jerarquía.
- Desvío del objetivo central: La atención se traslada del proyecto —en este caso, una obra clave en salud— hacia un conflicto político.
- Falta de manejo discreto: Ante situaciones incómodas, el protocolo sugiere señales indirectas, nunca confrontaciones públicas.
LA DEFENSA DEL CONCEJAL
Tras el incidente, Vilas Radio accedió a una entrevista exclusiva con el propio concejal, quien no esquivó la controversia y asumió plenamente su actuar.
Según explicó, su intervención responde a una acumulación de demandas no atendidas en la provincia:
“Aquí hay una realidad que no se puede seguir invisibilizando. Las comunas rurales también merecen dignidad, inversión y servicios básicos. No somos ciudadanos de segunda categoría”, sostuvo.
El edil argumentó que la instancia era una oportunidad única para visibilizar necesidades urgentes, como mejoras en infraestructura sanitaria, acceso a servicios básicos y proyectos estructurales para el territorio.
MÁS ALLÁ DEL CONFLICTO: LAS DEMANDAS DE FONDO
Lejos de limitarse al episodio, Hurtado expuso una serie de problemáticas que, según afirma, afectan directamente a los habitantes del Tamarugal:
- Déficit de servicios básicos en sectores rurales.
- Crecimiento poblacional sin planificación adecuada.
- Falta de equipamiento municipal para emergencias sanitarias.
- Necesidad de avanzar hacia un hospital local y un futuro campus universitario.
“Cuando se trata de la calidad de vida de las personas, hay momentos en que uno debe alzar la voz”, enfatizó.
CRÍTICAS Y CUESTIONAMIENTOS
No obstante, desde el ámbito comunicacional y periodístico surgieron reparos directos al actuar del concejal, especialmente considerando su experiencia como comunicador.
Durante la misma instancia, se le hizo ver que existían canales más adecuados para plantear sus inquietudes, evitando exponer a la autoridad en un contexto que exige formalidad.
El argumento central: no todo espacio es el correcto para todo mensaje, por legítimo que este sea.
RESPUESTA DEL GOBIERNO REGIONAL
Desde el Gobierno Regional señalaron que, más allá de la polémica generada durante la ceremonia, existe una preocupación por transparentar el nivel de inversión que se ha destinado al territorio.
En esa línea, indicaron que en la comuna de Pozo Almonte se han impulsado diversos proyectos y recursos, descartando de plano que exista un bloqueo o falta de voluntad política para avanzar en iniciativas locales.
“El foco debe estar en aclarar que no hay entrampamientos ni obstáculos desde el Gobierno Regional hacia el municipio. Por el contrario, se ha trabajado en fortalecer la inversión y el desarrollo de la zona”, indicaron, enfatizando que la prioridad sigue siendo mejorar la calidad de vida de los habitantes de El Tamarugal.
UNA POLÉMICA QUE ABRE DEBATE
El episodio deja instalada una discusión más profunda: ¿es válido romper el protocolo en nombre de demandas sociales urgentes? ¿o el respeto institucional debe prevalecer por sobre cualquier circunstancia?
Mientras algunos valoran la valentía del concejal por visibilizar problemáticas históricas, otros advierten que este tipo de situaciones puede erosionar la convivencia institucional y desviar el foco de avances concretos, como la construcción de la Base SAMU.







