
El programa contempla pagos mensuales de $100 mil por hasta seis meses para pequeñas embarcaciones pesqueras, aunque dirigentes del sector advierten que el aporte sigue siendo insuficiente.
El sostenido incremento en el precio de los combustibles, que durante los últimos meses ha golpeado con fuerza a sectores productivos intensivos en transporte y navegación, obligó al Gobierno a activar un plan extraordinario de apoyo para la pesca artesanal. La medida considera un aporte de hasta $600 mil por embarcación, distribuido en pagos mensuales, y ya comenzó a operar en distintas regiones del país, incluyendo Tarapacá, y Arica y Parinacota.
Se trata de un beneficio orientado a embarcaciones menores de la pesca artesanal, particularmente aquellas que dependen directamente del combustible para sostener sus faenas diarias, en un escenario marcado por costos operacionales cada vez más elevados. El programa contempla hasta seis pagos mensuales de $100 mil, alcanzando un máximo de $600 mil por beneficiario, siempre que se cumplan ciertos requisitos operacionales y administrativos.
Tarapacá y Arica: las cifras del norte
Aunque regiones del sur concentran la mayor cantidad de beneficiarios, el norte también aparece dentro del mapa de apoyo estatal.
De acuerdo con el balance del programa tras su operación en abril, Tarapacá registra 82 beneficiarios, mientras que Arica y Parinacota suma 49 embarcaciones favorecidas, cifras que reflejan el alcance regional de una medida impulsada en medio de la presión ejercida por el sector pesquero ante el encarecimiento del diésel y la gasolina utilizados en navegación.

El gráfico de beneficiarios posiciona a Los Lagos como la región con mayor número de aportes otorgados (948), seguida por Biobío (728) y Valparaíso (466). Más atrás aparecen Coquimbo (360), Maule (292) y Los Ríos (178), mientras que en el extremo norte las cifras son considerablemente menores, aunque igualmente relevantes para economías locales donde la pesca artesanal mantiene un rol clave en el abastecimiento y empleo costero.
En detalle, el programa reportó el siguiente número de beneficiarios tras abril:
- Los Lagos: 948
- Biobío: 728
- Valparaíso: 466
- Coquimbo: 360
- Maule: 292
- Los Ríos: 178
- Aysén: 150
- Magallanes: 136
- Atacama: 135
- Antofagasta: 122
- Tarapacá: 82
- La Araucanía: 61
- Arica y Parinacota: 49
- O’Higgins: 37
- Ñuble: 10.
Cómo funciona el bono para pescadores artesanales
El beneficio forma parte del paquete económico anunciado por el Ejecutivo para enfrentar el denominado “bencinazo”, fenómeno asociado al incremento internacional del petróleo y sus efectos sobre el precio interno de los combustibles.
En el caso de la pesca artesanal, el aporte está dirigido principalmente a embarcaciones de hasta 12 metros de eslora, consideradas dentro de la pequeña pesca artesanal, segmento especialmente afectado por el aumento de costos de zarpe, traslado y operación en alta mar.
El mecanismo contempla un subsidio mensual de $100 mil por embarcación durante seis meses, condicionado a que las naves acrediten actividad efectiva y mantengan inscripción vigente en los registros correspondientes. Según informó el Gobierno, la iniciativa podría alcanzar a cerca de 9 mil embarcaciones a nivel nacional.
Desde el Ejecutivo se ha explicado que la finalidad de la medida es resguardar la continuidad de las faenas pesqueras, proteger empleos y evitar una mayor presión sobre economías costeras altamente dependientes del rubro.
El otro lado del debate: pescadores cuestionan si el aporte alcanza
Pese al alivio temporal que representa el beneficio, dirigentes de la pesca artesanal han manifestado reparos respecto de la suficiencia del monto.
Organizaciones del Biobío —una de las regiones con más beneficiarios— advirtieron que los $100 mil mensuales no alcanzan a cubrir siquiera una fracción de los costos reales de operación, considerando el aumento sostenido del combustible durante los últimos meses. Algunos representantes del rubro incluso calificaron el aporte como “insuficiente” frente a la magnitud de la crisis económica que atraviesan las caletas pesqueras.
Desde federaciones pesqueras se ha advertido que, dependiendo del tamaño de la embarcación, tipo de motor y distancia de navegación, el incremento de costos diarios puede superar ampliamente los montos comprometidos por el Estado. En algunos casos, sostienen, un solo zarpe puede implicar gastos de combustible considerablemente superiores al subsidio mensual anunciado.
Norte pesquero atento a la implementación
En regiones como Tarapacá y Arica y Parinacota, donde numerosas familias dependen históricamente de la pesca artesanal, el seguimiento del programa es observado con atención.
Si bien el número de beneficiarios es menor respecto de regiones del centro-sur, el impacto económico del combustible en caletas del norte sigue siendo un factor determinante para la continuidad de actividades ligadas a extracción de recursos bentónicos, pesca costera y comercialización local.
Con la primera etapa del programa ya operativa desde abril, el foco ahora estará puesto en la continuidad del beneficio, el cumplimiento de pagos y la evaluación de si el subsidio realmente logra aliviar el gasto operacional de un sector que continúa enfrentando incertidumbre económica por el costo de navegar.




