
La futura ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, inició formalmente su despliegue territorial para establecer las bases de lo que será su gestión a partir del 11 de marzo. En un encuentro clave en la comuna de Independencia, la ex fiscal regional encabezó el lanzamiento de la ordenanza «Cero Incivilidades», un plan que apunta a erradicar el comercio ilegal, los grafitis y el consumo de alcohol en la vía pública.
Esta primera ronda de trabajo busca aterrizar las expectativas ciudadanas mediante una coordinación directa con alcaldes de diversos sectores políticos. La estrategia de «La Moneda Chica» incluye priorizar la distribución de Carabineros, el control de cárceles para el crimen organizado y la implementación de la Ley de Seguridad Municipal para fortalecer el rol de los inspectores en los territorios.
En ese sentido, Agustín Iglesias, alcalde de Independencia, afirmó que «siempre gobernar es complejo por las expectativas que se generan previo a asumir. Fue uno de los temas que conversamos con la ministra. Ningún Gobierno soluciona los temas de un día para otro». El jefe comunal enfatizó que es prudente otorgar un tiempo razonable para que el nuevo equipo ministerial logre instalar sus políticas.
Pese a la alta exposición del cargo, Steinert ha adoptado un riguroso silencio comunicacional para evitar flancos críticos antes del cambio de mando. Esta táctica busca blindar el diseño original de la cartera, mientras se ejecutan reuniones de carácter técnico con la Asociación Chilena de Municipios (ACHM) y mesas de trabajo interministeriales con las áreas de Defensa, Vivienda y Justicia.
As así como, Claudia Pizarro, alcaldesa de La Pintana, declaró: «La seguridad es más importante que las diferencias políticas. En campaña se apeló a eslóganes y a soluciones fáciles para desafíos muy complejos. La ciudadanía esperará que la palabra empeñada se cumpla». La autoridad recordó que los desafíos de seguridad requieren soluciones profundas más allá de las promesas electorales.
El despliegue de la futura ministra tendrá un momento decisivo este lunes 16 de febrero, cuando sostenga una reunión bilateral de seis horas con el actual ministro, Luis Cordero. En esta instancia se espera definir la agenda legislativa inmediata, donde temas como el levantamiento del secreto bancario asoman como una de las principales exigencias de la futura oposición para combatir el financiamiento delictual.







