
Las amenazas difundidas contra diversos recintos educacionales han dejado de ser episodios aislados para transformarse en una señal de alerta prioritaria para el sistema público regional. Ante el mensaje intimidatorio propagado el pasado 8 de abril a través de la red social Instagram contra el Liceo Politécnico, el SLEP Chinchorro desplegó una respuesta inmediata basada en acompañamiento jurídico y apoyo psicosocial para garantizar la continuidad del servicio educativo en un ambiente de resguardo.
La estrategia institucional no solo abordó la contingencia mediante la denuncia correspondiente, sino que reforzó el Plan Integral de Seguridad Escolar (PISE) en coordinación directa con Carabineros y la Dirección de Seguridad Humana municipal. Pese a la alarma inicial que motivó el retiro anticipado de algunos alumnos, la jornada escolar logró desarrollarse sin incidentes bajo la supervisión del equipo directivo y el monitoreo permanente de las autoridades en Arica.
Es así como, Julio Verdejo Aqueveque, director ejecutivo suplente del SLEP Chinchorro, señaló que «la violencia escolar también se expresa en amenazas, intimidación digital y mensajes que buscan instalar miedo en espacios que deben ser de resguardo y aprendizaje» y añadió que factores como la exposición a contenidos violentos en redes sociales obligan al entorno adulto a entregar respuestas más oportunas.
ESTRATEGIA TERRITORIAL Y COMUNIDADES PROTEGIDAS
Frente a este escenario de riesgo el servicio local viene desarrollando el programa Comunidades Educativas Protegidas, una red intersectorial que articula la prevención y el manejo de incidentes críticos. Esta iniciativa busca que los directores y sus equipos cuenten con las herramientas necesarias para enfrentar crisis digitales o materiales, fortaleciendo la convivencia educativa y la reparación de los vínculos dañados por la sensación de inseguridad que afecta a las familias.
Desde el SLEP Chinchorro enfatizaron que el trabajo preventivo incluye patrullajes policiales y un acompañamiento técnico constante en los liceos bajo presión. La meta principal es asegurar que los establecimientos sigan cumpliendo su misión formativa en condiciones de bienestar, evitando que este tipo de amedrentamientos logren paralizar la vida académica de los jóvenes de la zona norte mediante el uso de plataformas digitales para difundir temor.
Además, el director ejecutivo suplente del SLEP Chinchorro, indicó que «eso nos da confianza de que nuestras comunidades educativas lideradas por sus directores, está preparada para enfrentar este tipo de situaciones, aunque, por cierto, que no es lo deseable» y enfatizó que el desafío no es solo evitar incidentes sino «impedir que el miedo se normalice en la vida escolar y fortalecer una acción pública integral».
ACCIÓN PÚBLICA INTEGRAL CONTRA LA INTIMIDACIÓN
La autoridad educativa recalcó que el manejo de estas crisis requiere una coordinación que involucre a toda la red territorial. La judicialización de las amenazas digitales es un paso clave para desarticular el sentimiento de impunidad, permitiendo que la comunidad escolar recupere la confianza en sus espacios de resguardo tras los episodios de intimidación digital que han puesto a prueba la capacidad de respuesta del sistema educativo regional.
El Liceo Politécnico y otros planteles de la red continuarán bajo supervisión técnica para evaluar la efectividad de los protocolos activados durante la emergencia. El compromiso institucional es mantener una vigilancia activa para que la violencia externa no logre socavar la integridad de los estudiantes, garantizando que el derecho a la educación se ejerza siempre bajo parámetros de seguridad y bienestar emocional para todos los integrantes del sistema.




