
Una investigación conjunta entre la Fiscalía de Tarapacá, la Policía de Investigaciones (PDI) y Aduanas permitió interceptar un contenedor con aproximadamente 21 toneladas de cobre en el puerto de Iquique, presuntamente producto de robos de cables.

El fiscal Héctor López explicó que la investigación se inició el año pasado debido a numerosos robos de cables que estaban afectando a la región, y que a la fecha se ha sostenido un trabajo constante de coordinación con la policía y empresas afectadas.
Los robos de cables han sido un problema significativo en la región de Tarapacá, afectando a comunidades del interior y privándolas de un insumo básico como la electricidad. La investigación busca determinar la responsabilidad de quienes han participado en estos robos y la exportación de material robado.

El contenedor fue identificado gracias al análisis de información de inteligencia y fue seleccionado para una inspección física para determinar la procedencia lícita o ilícita de los cables. La mercancía tiene origen en una empresa de compra y venta de chatarra, metales y desechos industriales de la ciudad de Calama e iba con destino a Corea del Sur.
La investigación continúa para dar con los responsables de estos robos, como también de quienes se aprovechan recepcionando este material para exportarlo con fines fraudulentos. La Fiscalía y la PDI están trabajando juntas para esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia.