
Pese al optimismo del alcalde Jaime Bellolio, el organismo técnico descartó votar la autorización este miércoles. El CMN solicitó antecedentes «fundamentales» sobre la protección de la escultura y la estabilidad de la figura antes de dar el visto bueno final para el traslado desde Cerrillos a la Plaza Baquedano.
El esperado retorno de la estatua del General Manuel Baquedano a su emplazamiento original en el corazón de la capital ha sufrido un nuevo retraso administrativo. Aunque la Municipalidad de Providencia ya aprobó la licitación para el traslado y pretendía iniciar las obras a fines de febrero, el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) puso un «freno de mano» al proceso.
El alcalde Jaime Bellolio manifestó este martes su esperanza de que el CMN votara la autorización en su sesión ordinaria de este miércoles 28 de enero. «Tenemos todo listo y dispuesto… si dan el visto bueno hoy, el retiro debería concretarse a fines de febrero«, aseguró el edil. Sin embargo, la respuesta del organismo fue categórica: la votación no está en tabla para hoy.
Seguridad y estabilidad: Las condiciones del Consejo de Monumentos Nacionales
Desde el Consejo señalaron que, tras un riguroso análisis técnico, se determinó que la información entregada por el municipio es insuficiente para garantizar la integridad de la pieza histórica y de las personas. Los puntos críticos solicitados son:
- Protección del monumento: Antecedentes sobre cómo se resguardará la escultura ante posibles actos vandálicos o incidentes en la zona.
- Estabilidad escultórica: Detalles técnicos sobre el anclaje y la resistencia estructural de la figura tras su restauración.
- Seguridad de las personas: Planos y protocolos de seguridad para el entorno de la Plaza Baquedano.
Un proceso en espera
Desde el organismo técnico subrayaron que «una vez recibida esa información, el proyecto continuará su tramitación». Asimismo, la Secretaría Técnica del CMN reiteró su disposición para coordinar reuniones con el equipo de Bellolio para facilitar el proceso, aclarando que no se trata de un rechazo, sino de una pausa necesaria para cumplir con los estándares de conservación.
Por ahora, la estatua —que fue retirada en marzo de 2021 tras reiterados ataques en el contexto del estallido social— permanecerá en las dependencias del Ministerio de Vivienda y Urbanismo en Cerrillos, a la espera de que Providencia logre subsanar las observaciones técnicas que impiden su regreso a la emblemática «Zona Cero«.







