
La comunidad logística portuaria refuerza coordinación estratégica para mejorar el flujo de camiones, reducir tiempos de espera y enfrentar nuevos desafíos operacionales, consolidando al terminal como uno de los más dinámicos del norte de Chile.
Con el objetivo de enfrentar uno de los principales desafíos operativos del sistema portuario, distintos actores del ecosistema logístico se reunieron en una nueva sesión de la Comunidad Logística del Puerto de Iquique, instancia donde se evaluaron avances concretos y se definieron medidas para optimizar la eficiencia del terminal.
El encuentro, realizado en dependencias de la Empresa Portuaria Iquique, reunió a representantes de transportistas, operadores portuarios, servicios públicos y empresas del rubro, quienes abordaron los principales nudos críticos que afectan el funcionamiento diario del recinto.
Menos congestión: señales concretas de mejora
Uno de los focos centrales de la jornada fue la reducción de la congestión vehicular en los accesos al puerto, problemática que históricamente ha impactado tanto a transportistas como a la ciudad.
Según se informó, las medidas implementadas en los últimos meses han comenzado a mostrar resultados positivos, evidenciándose un mejor control del flujo de camiones y una circulación más ordenada en las principales vías de acceso.
Entre las acciones destacadas figura la habilitación de un depósito de contenedores vacíos en Alto Hospicio, desarrollado por Sitrans en coordinación con la naviera MSC Mediterranean Shipping Company. Esta medida ha permitido descongestionar significativamente los ingresos al puerto, reduciendo la acumulación de vehículos pesados.
Control operativo y orden en los accesos
Otro de los avances clave ha sido el fortalecimiento de los controles en el acceso principal al recinto portuario, con el objetivo de asegurar el cumplimiento de los horarios programados para carga y descarga.
Esta medida apunta a disminuir la permanencia innecesaria de camiones en vías públicas, evitando atochamientos y mejorando la seguridad vial en el entorno urbano.
Asimismo, se destacó el uso estratégico de la Zona Interna de Tránsito (ZIT), la cual ha funcionado como área de respaldo para enfrentar contingencias, permitiendo gestionar de mejor manera episodios de alta demanda.
Carga rezagada: coordinación con Aduanas en curso
Otro de los temas críticos abordados fue la permanencia de carga rezagada en los terminales, una situación que impacta directamente en la capacidad operativa del puerto.
En este ámbito, se están ejecutando acciones coordinadas con el Servicio Nacional de Aduanas, tanto en instalaciones de EPI como del terminal concesionado, con el objetivo de agilizar procesos y liberar espacios clave para la operación.
Temporada de cruceros: balance positivo y desafíos futuros
La instancia también permitió realizar un balance de la temporada de cruceros 2025-2026, que concluyó con nueve recaladas y posicionó al puerto como uno de los más activos del norte del país.
El cierre estuvo marcado por la llegada del crucero SH Vega, cuya recalada no programada puso a prueba la capacidad de respuesta del terminal frente a condiciones adversas, como marejadas.
Desde la organización destacaron la capacidad de adaptación y resiliencia operativa, elementos clave para proyectar el crecimiento del turismo marítimo en la zona.
Trabajo conjunto: la clave del sistema logístico
En la reunión participaron diversas entidades del sector, entre ellas operadores portuarios, agencias navieras y organismos públicos, quienes coincidieron en la importancia de mantener una coordinación permanente para enfrentar los desafíos logísticos.
El trabajo articulado entre actores públicos y privados se posiciona como el principal motor para mejorar la competitividad del puerto y responder a las exigencias del comercio internacional.
UN PUERTO EN TRANSFORMACIÓN
El Puerto de Iquique avanza hacia un modelo más eficiente, con medidas concretas que buscan resolver problemas históricos y anticiparse a nuevos escenarios de demanda.
La apuesta es clara: optimizar la operación, reducir la congestión y consolidar su rol estratégico en el norte de Chile y el corredor bioceánico.
Un desafío en marcha que podría redefinir el futuro logístico de la región.




