
La justicia local actuó con firmeza ante un grave episodio de violencia de género ocurrido en la madrugada de este miércoles 4 de febrero. Tras ser formalizado por el delito de femicidio íntimo frustrado, el imputado identificado como P.G.H.G. fue enviado a la cárcel por representar una amenaza directa para la integridad de la víctima. El ataque se produjo al interior de un domicilio particular, donde la rápida reacción de la mujer fue determinante para evitar una tragedia.
Respecto a la dinámica del ataque, el Ministerio Público detalló que el agresor ingresó a la vivienda bajo los efectos del alcohol y arremetió contra su conviviente mientras ella descansaba. El sujeto comenzó golpeando las paredes para luego abalanzarse sobre la afectada, a quien “inmovilizó y cubrió la cara con una almohada con la clara intención de asfixiarla”. Según el relato judicial, la víctima logró zafarse del ataque tras herir al imputado en el rostro, logrando pedir auxilio de inmediato.
En cuanto a la resolución del tribunal, el peso de las pruebas presentadas por la fiscalía derivó en la aplicación de la medida cautelar más severa. Héctor Barraza Aguilera, magistrado del Juzgado de Garantía de Arica, ordenó el ingreso en prisión de P.G.H.G. por considerar que su libertad constituye un peligro para la seguridad de la sociedad y la víctima. Asimismo, la autoridad judicial determinó un plazo de 60 días para el desarrollo de las diligencias investigativas.
Sobre el procedimiento policial, la captura se concretó gracias a la oportuna denuncia de la mujer ante la violencia desmedida del agresor. Situación que el Ministerio Público señaló que efectivos de Carabineros llegaron al lugar de los hechos y procedieron con la detención de P.G.H.G., quien además de la agresión física, provocó diversos daños estructurales en el inmueble producto de su ofuscación. Por su parte, la afectada fue derivada a un centro de salud para la revisión de sus lesiones.
Finalmente, el tribunal ratificó que no existen medidas alternativas que garanticen la vida de la mujer en este contexto de agresión. El juez de Garantía concluyó que la prisión preventiva es indispensable dada la naturaleza del delito frustrado, manteniendo al imputado bajo custodia mientras dure el proceso judicial en el extremo norte del país.







