
El Monumento a la Virgen del Carmen, ubicado en el sector de Punta Gruesa al sur de Iquique, volvió al centro del debate público durante la Citación N°08/2026 de la sesión ordinaria del Concejo Municipal, realizada el este jueves, cuando el alcalde Mauricio Soria abordó el tema en el punto “Puntos Varios”, tras una consulta directa del concejal Gabriel Jofré, ya que la situación del monumento no estaba contemplada en la tabla oficial de la sesión.
En dicha instancia, el jefe comunal planteó la posibilidad de evaluar el traslado de la imagen hacia otro sector de la ciudad, pese a las múltiples denuncias por el grave deterioro estructural y el abandono del entorno donde actualmente se emplaza la escultura.
La Virgen del Carmen, una obra de 22 metros de altura, inaugurada como símbolo religioso y atractivo turístico, hoy se encuentra rodeada de basura, escombros, botellas de alcohol y restos de fogatas, evidenciando años sin mantención ni resguardo adecuado.
DETERIORO Y CONTRADICCIÓN AMBIENTAL
La situación resulta aún más crítica considerando que el sector donde se ubica el monumento fue declarado en 2023 como parte del Santuario de la Naturaleza Oasis de Niebla de Punta Gruesa, lo que obliga legalmente a un mayor cuidado del entorno y de su biodiversidad.
Sin embargo, los reportes ciudadanos y de medios regionales describen un escenario opuesto: falta de limpieza, ausencia de iluminación, nula seguridad y un espacio convertido en foco de incivilidades.
Este contraste ha sido calificado como una señal de desidia institucional, ya que el monumento representa un símbolo religioso y patrimonial que debía proyectarse como polo turístico para la zona sur de Iquique.
CRÍTICAS A LA IDEA DE TRASLADO
La propuesta del alcalde ha generado cuestionamientos inmediatos. Diversas voces sostienen que antes de pensar en reubicar la imagen, el municipio debería asumir su responsabilidad y invertir en la recuperación del lugar actual, mediante trabajos de pintura, iluminación, seguridad y puesta en valor del espacio.
Además, se advierte que un eventual traslado implicaría altos costos económicos y plazos prolongados, mientras el monumento continúa deteriorándose día a día.
Concejales y vecinos coinciden en que el debate no puede centrarse únicamente en mover la Virgen, sino en explicar por qué un monumento concebido como referente de fe y turismo terminó convertido en un punto marcado por el abandono.
Mientras no exista una definición clara ni un plan concreto de restauración, la Virgen del Carmen de Punta Gruesa sigue siendo reflejo de una promesa incumplida: un símbolo religioso levantado para unir fe y turismo que hoy permanece en condiciones críticas, en medio de la polémica y la falta de decisiones efectivas.







