
Un masivo despliegue del Departamento de Migraciones de la policía civil y la Dirección Regional del SERMIG permitió controlar a 43 personas en los denominados barrios «boliviano» y «colombiano». El dispositivo terrestre terminó con la notificación de expulsión inmediata para dos ciudadanos colombianos y un venezolano, además de remitir los antecedentes de los ingresos por pasos no habilitados a la autoridad administrativa.
En un nuevo despliegue estratégico destinado a recuperar los espacios públicos y reforzar la seguridad en el corazón de la capital regional, detectives del Departamento de Migraciones y Policía Internacional Iquique, en un trabajo conjunto y coordinado con la Dirección Regional del Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG), ejecutaron un masivo operativo de control y fiscalización migratoria en el sector céntrico de la ciudad.
Las acciones policiales se focalizaron en puntos de alta complejidad del casco histórico, específicamente en los sectores conocidos popularmente como el «barrio boliviano» y el «barrio colombiano», zonas comerciales y residenciales que han estado bajo el constante monitoreo de las autoridades debido a denuncias vecinales relacionadas con la proliferación de comercio informal y situaciones que alteran el orden público.
Persecución al ingreso clandestino: El balance de las autoridades
El dispositivo terrestre, que contó con un fuerte contingente de la policía civil y personal técnico del Sermig, arrojó un saldo total de 43 personas extranjeras fiscalizadas en terreno. Durante los controles de identidad y la revisión de la documentación digital, los oficiales lograron comprobar diversas infracciones a la actual Ley de Migración y Extranjería.
Como resultado de este cruce de información con las plataformas de datos, los detectives procedieron a cursar seis denuncias contra extranjeros que ingresaron al territorio nacional de manera clandestina a través de pasos no habilitados en la frontera norte. Estos antecedentes fueron remitidos de inmediato a la autoridad administrativa del Ministerio del Interior para la tramitación de las correspondientes sanciones.
Notificaciones de expulsión en plena vía pública
La parte más compleja del procedimiento se vivió al detectar a personas que mantenían requerimientos judiciales y gubernamentales pendientes de ejecución. En este contexto, la policía civil logró ubicar y notificar formalmente de su decreto de expulsión del país a tres personas: dos ciudadanos de nacionalidad colombiana y un ciudadano venezolano.
Con la entrega de estas actas de expulsión legal, los infractores quedan bajo el régimen de control estricto a la espera de que se ejecute su salida forzada del territorio chileno mediante los canales logísticos institucionales de la PDI. Las autoridades de la Región de Tarapacá recalcaron que estos operativos conjuntos entre las policías y el Sermig se mantendrán de forma permanente en las siete comunas de la provincia, con el fin de regular la situación habitacional y laboral en el norte de Chile.




