
La preocupación vuelve a instalarse en el altiplano de la Región de Tarapacá. Nuevos ataques a ganado fueron denunciados en Colchane, donde una criancera aymara reportó la muerte de cuatro crías de alpaca y la desaparición de otros animales, en un hecho que refleja la angustia que viven familias que dependen de la ganadería para sobrevivir.
La afectada es Flavia Choque, ganadera de 54 años, quien relató que el ataque ocurrió durante el día en sectores cercanos al cerro donde mantiene su rebaño. Según explicó, una jauría de perros habría atacado a las crías recién nacidas, provocando su muerte y dispersando al resto de los animales.
“Encontré cuatro crías muertas y todavía estoy buscando dos alpacas grandes que no aparecen por ningún lado”, relató con evidente preocupación.
La situación es aún más compleja para la criancera, ya que vive sola en el interior de Colchane y enfrenta problemas de salud que limitan su movilidad, por lo que recorrer el terreno para buscar sus animales se ha convertido en una tarea extremadamente difícil.
“VIVIMOS DE ESTO”: EL IMPACTO EN EL SUSTENTO DE LAS FAMILIAS
Para muchas familias del altiplano, la ganadería no es solo una actividad productiva, sino la base de su subsistencia y de su cultura ancestral.
En el caso de Flavia Choque, las pérdidas golpean directamente su economía. “Yo vivo de mis animales, vendo alpacas para poder enviar dinero a mis hijos. Ahora me están matando las crías y me quedo sin producción”, explicó.
La ganadera aseguró que la situación no es nueva. Desde hace meses ha intentado alertar a las autoridades locales sobre los ataques y el robo de ganado, pero afirma que sus solicitudes no han tenido respuesta. Incluso relató que ha enviado cartas al municipio y ha buscado reuniones con autoridades, sin recibir soluciones concretas.
ATAQUES, ROBOS Y UNA CRISIS QUE NO SE DETIENE
El problema no se limita a los ataques recientes. Según la propia denunciante, en episodios anteriores llegaron a desaparecer más de 50 animales de su rebaño, lo que hace sospechar que en algunos casos podría existir robo organizado de ganado en la zona fronteriza.
Estos hechos se suman a la preocupación ya planteada en el Concejo Municipal de Colchane, donde se discutió la matanza de ganado atribuida a fauna silvestre, principalmente pumas, durante febrero.
En esa instancia, el alcalde sostuvo que se trata de un problema que excede las competencias municipales y corresponde al Estado abordar la situación mediante políticas públicas y organismos especializados.
Sin embargo, para los crianceros del altiplano la discusión institucional contrasta con la realidad cotidiana.
Mientras las autoridades debaten responsabilidades, las familias siguen perdiendo animales, ingresos y tranquilidad, en una zona donde la ganadería representa no solo un medio de vida, sino también una forma de mantener la presencia humana y cultural en la frontera norte del país.







