
El director de Migraciones, Frank Sauerbaum, anunció un plan nacional de fiscalización laboral a migrantes en coordinación con la Dirección del Trabajo, el SII y policías, asegurando que la medida será preventiva y no persecutoria, aunque focalizada en sectores con alta informalidad.
A días de asumir un rol clave en la política migratoria del país, el director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, encendió el debate al anunciar un amplio plan de fiscalizaciones laborales a personas extranjeras en distintos puntos del país. La medida, que busca reforzar el cumplimiento de la normativa vigente, ya genera expectación tanto en el mundo político como en sectores productivos.
El anuncio no es menor: se trata de un despliegue coordinado entre múltiples instituciones del Estado que tendrá como foco principal detectar irregularidades en contratación y condiciones laborales, especialmente en rubros donde —según la autoridad— existen mayores niveles de informalidad.
FISCALIZACIONES EN MARCHA: UN PLAN DE ALCANCE NACIONAL
En conversación con el programa “Desde la Redacción” de La Tercera, el nuevo jefe del organismo migratorio adelantó que ya se encuentra en plena fase de articulación un operativo conjunto con entidades como la Dirección del Trabajo, el Servicio de Impuestos Internos, Carabineros y la Policía de Investigaciones.
El objetivo: salir a terreno y verificar directamente el cumplimiento de la ley en empresas de distintos rubros.
“Esto no será una acción improvisada, sino un trabajo coordinado. La idea es desplegarnos donde sabemos que hay mayores incumplimientos”, explicó la autoridad, dejando en claro que el foco estará en sectores específicos.
“NO ES UNA CAZA DE BRUJAS”
Pese al impacto del anuncio, Frank Sauerbaum fue enfático en marcar distancia con cualquier interpretación de persecución.
Según sostuvo, el espíritu de estas fiscalizaciones no será sancionar indiscriminadamente, sino generar un efecto preventivo:
“No buscamos castigar por castigar. Queremos que se cumpla la ley y que tanto empleadores como trabajadores entiendan sus obligaciones”, señaló.
En esa línea, insistió en que la estrategia apunta a corregir prácticas irregulares más que a instalar un clima de temor.
LOS RUBROS BAJO LA LUPA
Aunque las inspecciones serán a nivel nacional, desde Migraciones ya identifican sectores donde se concentrará la mayor atención:
- Construcción
- Gastronomía
- Servicios varios
En estas áreas, aseguran, se han detectado mayores dificultades en materia de contratación formal y regularización migratoria.
EL CASO DEL AGRO: UN ESCENARIO DISTINTO
En contraste, el director destacó que el sector agrícola presenta un comportamiento diferente, principalmente gracias a mecanismos como la visa MERCOSUR, que facilita la movilidad laboral temporal.
De acuerdo con la autoridad, este sistema ha permitido un flujo ordenado de trabajadores, especialmente provenientes de países vecinos, sin generar mayores conflictos.
“Funciona bien, aunque siempre hay espacio para perfeccionarlo”, indicó.
PRESIÓN POR RESULTADOS RÁPIDOS
El anuncio se da en un contexto de alta exigencia política. El propio José Antonio Kast ha fijado metas claras para sus equipos, y Sauerbaum no es la excepción.
El director reconoció que, pese a llevar apenas días en el cargo, ya ha presentado propuestas concretas que están siendo evaluadas por el Ministerio del Interior, con la expectativa de mostrar avances antes de los primeros 90 días de gestión.
MÁS QUE CONTROL, UNA SEÑAL POLÍTICA
El plan de fiscalizaciones no solo apunta a lo operativo, sino que también envía una señal clara: el gobierno busca reforzar el orden en materia migratoria sin abandonar —al menos en el discurso— un enfoque regulador antes que punitivo.
Sin embargo, la implementación de estas medidas será clave para determinar si efectivamente logran equilibrar control y respeto de derechos, o si terminan abriendo un nuevo flanco de controversia.
El escenario ya está en movimiento.







