
Un amplio operativo de registro sacudió la rutina del Complejo Penitenciario de Arica, donde equipos especializados de Gendarmería de Chile intervinieron dos módulos que albergan a más de 300 internos. El procedimiento permitió incautar armas blancas de fabricación artesanal y sustancias ilícitas presuntamente cannabis y cocaína, en un despliegue que movilizó a cerca de 40 funcionarios penitenciarios.
La mañana comenzó distinta tras los muros del Complejo Penitenciario de Arica.
Antes de que el ruido habitual de rejas y pasos en los pasillos marcara la rutina carcelaria, equipos especializados de Gendarmería de Chile ya se encontraban desplegados para ejecutar un procedimiento masivo de registro y allanamiento al interior del recinto penal más importante del extremo norte del país.
El operativo se concentró en los módulos 7 y 8, sectores destinados a población imputada, donde actualmente permanecen 332 personas privadas de libertad. La intervención fue encabezada por la directora regional de Gendarmería en Arica y Parinacota, Fabiola Torres Gutiérrez, y coordinada operativamente por el alcaide del penal, Rodolfo Lagos Muñoz.
Un despliegue penitenciario de alto control
El procedimiento movilizó cerca de 40 funcionarios, pertenecientes a distintas unidades especializadas de la institución. Entre ellas participaron efectivos de la Unidad de Servicios Especiales Penitenciarios (USEP), personal del Equipo de Canes Adiestrados (ECA), guardia interna, el Grupo de Apoyo de Reacción Primaria, además de funcionarios de puestos especiales y personal de la Dirección Regional.
Durante varias horas, los equipos recorrieron celdas, patios y sectores comunes, revisando estructuras metálicas, colchones y compartimentos improvisados utilizados para ocultar elementos prohibidos.
Lo que apareció en los registros
El operativo permitió retirar de circulación diversos objetos prohibidos por la administración penitenciaria, entre ellos:
- Armas blancas corto punzantes de fabricación artesanal, confeccionadas a partir de piezas metálicas adaptadas.
- Bolsas con sustancias de textura pastosa, presuntamente cannabis sativa.
- Envoltorios con polvo blanco, que preliminarmente correspondería a cocaína.
- Papeles cuadriculados utilizados para el ocultamiento de drogas.
Los elementos incautados fueron retirados del recinto y derivados a los protocolos correspondientes para su registro y análisis.
Seguridad interna y control penitenciario
Tras el procedimiento, la directora regional de Gendarmería de Chile, Fabiola Torres Gutiérrez, destacó el trabajo del personal penitenciario y el impacto de estas intervenciones en la seguridad del recinto.
“Es importante destacar el profesionalismo y la rigurosidad del personal para sacar de circulación elementos prohibidos y sustancias ilícitas, lo que permite fortalecer el normal funcionamiento del régimen interno de la unidad”, afirmó la oficial.
La autoridad explicó que estos operativos no sólo buscan retirar objetos peligrosos, sino también prevenir la comisión de delitos al interior del recinto y resguardar la seguridad tanto de las personas privadas de libertad como de los funcionarios penitenciarios.
Operativos periódicos dentro del penal
Desde Gendarmería de Chile señalan que este tipo de procedimientos forma parte de operativos regionales periódicos, orientados a mantener el control institucional y evitar que armas o drogas circulen dentro de los módulos.
En el caso del penal de Arica, estas intervenciones han cobrado especial relevancia debido al alto número de internos y la necesidad permanente de reforzar las medidas de seguridad en el recinto.
Mientras tanto, tras el cierre del operativo, las puertas volvieron a cerrarse y los módulos retomaron su ritmo habitual.
Pero el mensaje que dejó el allanamiento fue claro: la vigilancia dentro de la cárcel no se detiene.







