
La reciente aprobación de la declaratoria como Monumento Nacional del Mausoleo “Reinas de la Pampa” consolida un hito en la protección de la memoria histórica vinculada a uno de los episodios más dolorosos registrados en el norte del país. La decisión fue adoptada por el Consejo de Monumentos, reconociendo el valor social, simbólico y patrimonial de este espacio ubicado en el Cementerio N° 3 de Iquique.
El mausoleo alberga 12 nichos que recuerdan a 14 mujeres víctimas de femicidio ocurridos entre los años 1998 y 2001 en la comuna de Alto Hospicio, hechos que marcaron profundamente a la comunidad regional y generaron un antes y un después en la forma en que el Estado enfrenta los crímenes contra mujeres.
MEMORIA COLECTIVA Y REPARACIÓN SIMBÓLICA
Más allá de su estructura física, el Mausoleo “Reinas de la Pampa” se ha transformado en un lugar de encuentro, recogimiento y reflexión social. Su declaratoria como Monumento Histórico representa un reconocimiento público a las víctimas y a sus familias, así como un acto de reparación simbólica frente a la violencia extrema que afectó a la Región de Tarapacá.
Este espacio cumple un rol fundamental en la elaboración del duelo colectivo, al convertirse en un punto permanente de visitas, ofrendas florales, mensajes y solicitudes de justicia. La comunidad ha resignificado el lugar como un símbolo de memoria viva, donde se mantiene presente el compromiso de no olvidar.
CONTEXTO INSTITUCIONAL Y DESAFÍOS DE LA JUSTICIA
La decisión se produce en un momento clave para el sistema judicial y el Ministerio Público, especialmente en el marco de la terna para Fiscal Regional, donde la trayectoria en causas de alto impacto social, la sensibilidad frente a los derechos humanos y la perspectiva de género son aspectos cada vez más relevantes.
El reconocimiento patrimonial del mausoleo refuerza la necesidad de fortalecer una justicia con enfoque en las víctimas, que integre la memoria histórica como parte del proceso de verdad, justicia y no repetición.
Asimismo, la declaratoria protege no solo un sitio físico, sino también un testimonio social que recuerda las consecuencias de la impunidad y la urgencia de mantener vigentes políticas públicas de prevención de la violencia contra las mujeres.
UN SITIO VIVO DE CONCIENCIA SOCIAL
Actualmente, el Mausoleo “Reinas de la Pampa” continúa siendo visitado de manera constante por familiares, organizaciones sociales y ciudadanos, quienes depositan ofrendas y mensajes como señal de respeto y memoria. No es un monumento estático, sino un espacio activo de conciencia colectiva, que dialoga con el presente y proyecta un mensaje hacia las futuras generaciones.
La declaratoria como Monumento Nacional consolida así un acto de reconocimiento estatal que busca preservar la memoria de las víctimas y reafirmar el compromiso institucional con la justicia, la dignidad humana y la no repetición de hechos de violencia extrema en la Región de Tarapacá.







