MÁS DE 75.000 EFECTIVOS EJECUTAN UN NUEVO TOQUE DE QUEDA EN LAS PROVINCIAS MÁS CRÍTICAS DE ECUADOR

El Gobierno de Daniel Noboa inicia una «nueva fase» en la guerra contra el crimen organizado. Con despliegue militar masivo y amenazas de prisión para quienes infrinjan la restricción nocturna, el país busca frenar una ola de violencia que dejó cifras récord en 2025.
Ecuador ha entrado en una etapa de máxima presión militar. Desde las 23:00 horas de este domingo 15 de marzo de 2026, comenzó a regir el toque de queda nocturno en las provincias de Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas. La medida, que se extenderá inicialmente por 15 días, cuenta con un despliegue sin precedentes de más de 75.000 uniformados entre la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
Mano dura contra la delincuencia
El ministro del Interior, John Reimberg, fue enfático al señalar que el objetivo es asfixiar a los grupos criminales y sus estructuras económicas. «No queremos toparnos con personas que estén desafiando el toque de queda», advirtió el secretario de Estado, recordando que quienes incumplan la restricción (vigente de 23:00 a 05:00 horas) se enfrentan a penas de 1 a 3 años de prisión.
Para coordinar esta ofensiva, el Ejecutivo instaló centros de mando en Guayaquil, donde el presidente Daniel Noboa supervisará personalmente las operaciones antes de trasladar el monitoreo a las otras provincias bajo estado de excepción. Reimberg también autorizó el «uso progresivo y necesario de la fuerza», asegurando que cuentan con respaldo internacional para estas maniobras tácticas.
Cero salvoconductos y monitoreo total
Una de las medidas más estrictas de este nuevo periodo es la eliminación de salvoconductos, incluso para la prensa. Solo el personal sanitario y las fuerzas del orden podrán circular durante la madrugada. El Gobierno se ha comprometido a entregar reportes diarios de resultados para suplir la falta de cobertura en terreno.
Ante el temor de la ciudadanía de que las bandas criminales se trasladen a provincias vecinas para escapar de los operativos, el ministro envió un mensaje de calma: «Todo lo tenemos mapeado. Vamos a golpear a todos estos grupos en estos quince días». Además, no descartó extender el toque de queda a otras regiones en una segunda fase si la inteligencia militar así lo requiere.
El contexto: Un país en conflicto
Ecuador vive bajo la declaratoria de «conflicto armado interno» desde 2024, una estrategia con la que Noboa busca neutralizar a las bandas catalogadas como «terroristas». Sin embargo, el desafío es mayúsculo: el año 2025 cerró como el más violento en la historia del país, alcanzando un récord de 9.300 homicidios, lo que pone una presión extrema sobre la efectividad de este nuevo despliegue masivo de seguridad.







