
Una auditoría interna detectó que la estatal reportó casi 27 mil toneladas de cobre como producción efectiva sin cumplir criterios internos establecidos. La corrección impactará directamente a 6.322 trabajadores y ejecutivos, quienes deberán restituir parte de los bonos asociados a metas de 2025, en un proceso que supera los US$14 millones y que ya abrió cuestionamientos políticos, administrativos y judiciales.
Una compleja controversia enfrenta por estos días la cuprífera estatal Codelco, luego que una auditoría interna revelara inconsistencias en los registros de producción de cobre correspondientes al año 2025, situación que obligará a más de seis mil trabajadores y ejecutivos a devolver bonos económicos recibidos por cumplimiento de metas.
La medida afectará específicamente a 6.322 personas pertenecientes a las divisiones Chuquicamata, Ministro Hales y Casa Matriz, quienes recibieron incentivos variables calculados sobre indicadores de producción que posteriormente fueron corregidos por la empresa estatal.
El monto total a restituir asciende a US$14,3 millones, equivalente a un promedio cercano a $2 millones por trabajador, aunque las cifras podrían variar según cargo y nivel de incentivo recibido.
¿Qué ocurrió? El origen de la crisis
El conflicto comenzó tras una auditoría interna iniciada en marzo de este año, instruida por el directorio de la empresa luego de detectarse posibles irregularidades en los volúmenes de cobre reportados al cierre de 2025.
Según los antecedentes dados a conocer por la estatal, se identificó que 26.875 toneladas métricas de producción fueron consideradas como cobre producido sin cumplir las condiciones técnicas exigidas por las normas corporativas internas para ser reconocidas como producto terminado.
Del total corregido, aproximadamente 20 mil toneladas correspondían a óxidos asociados a la División Chuquicamata, mientras que otras 6.875 toneladas provenían de arsenito de calcio en División Ministro Hales, materiales que finalmente no podían ser contabilizados bajo los criterios utilizados para establecer metas de producción.
La diferencia representa cerca del 2% de la producción propia informada por Codelco durante 2025, un ajuste que terminó alterando directamente el cálculo de bonos asociados al desempeño operacional.
Bonos pagados deberán recalcularse
Tras conocerse las conclusiones de la investigación, desde Codelco confirmaron que será necesario recalcular los incentivos variables entregados por cumplimiento de metas, ya que estos se sustentaron en cifras que posteriormente fueron rectificadas.
La presidenta del Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética de la estatal, Tamara Agnic, sostuvo que el proceso deberá realizarse “con gradualidad y apego a derecho”, considerando que los pagos fueron realizados utilizando información corporativa que posteriormente fue corregida.
El escenario abre un debate complejo dentro de la empresa, ya que buena parte de los trabajadores recibió esos recursos sin tener conocimiento de posibles errores o inconsistencias en los reportes de producción, lo que podría tensionar las relaciones laborales y sindicales.
Sanciones internas y denuncia ante Fiscalía
La situación no sólo tendrá consecuencias económicas. Como parte de las medidas adoptadas, Codelco desvinculó a un ejecutivo y aplicó sanciones administrativas a otros profesionales involucrados, además de presentar antecedentes ante el Ministerio Público para investigar eventuales responsabilidades penales derivadas de la alteración o incorrecta validación de cifras productivas.
En paralelo, parlamentarios y actores del mundo político han solicitado esclarecer el rol de ejecutivos responsables y determinar si existieron errores administrativos o conductas deliberadas que terminaron inflando indicadores utilizados para el cálculo de metas internas.
Un golpe en medio de los desafíos productivos de la estatal
La polémica emerge en un momento especialmente sensible para Codelco, empresa que enfrenta presiones por aumentar productividad, reducir costos y recuperar niveles de producción tras años de dificultades operacionales en algunas de sus divisiones.
La situación, además, instala interrogantes respecto a los mecanismos de control interno utilizados para validar indicadores productivos que posteriormente impactan en remuneraciones variables, estados corporativos y decisiones estratégicas.




