MADURO COMPARECE HOY ANTE LA JUSTICIA DE EE.UU.: ENFRENTA CARGOS POR NARCOTERRORISMO MIENTRAS SE CONOCEN NUEVOS DETALLES DEL OPERATIVO Y EL BALANCE DE MUERTOS

Este lunes marca un hito sin precedentes en la crisis venezolana. Nicolás Maduro comparece hoy ante un tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan, tras haber sido capturado el sábado en una operación militar de Estados Unidos en territorio venezolano. El exmandatario fue trasladado desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn bajo estrictas medidas de seguridad, en medio de una fuerte conmoción política y diplomática a nivel global.
En esta primera audiencia, el juez le comunicará formalmente los cuatro cargos federales que enfrenta: conspiración para narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer armamento de guerra. La acusación sostiene que Maduro habría liderado durante más de 25 años una red que utilizó estructuras del Estado venezolano para facilitar el narcotráfico internacional, brindando protección y apoyo logístico a organizaciones criminales como el cártel de Sinaloa y el Tren de Aragua.
La causa, que amplía una acusación presentada originalmente en 2020, incluye también a su esposa, Cilia Flores, imputada por ordenar secuestros y asesinatos, además de recibir sobornos para facilitar vínculos entre narcotraficantes y altos funcionarios del régimen. El proceso está a cargo del juez Alvin Hellerstein, magistrado de 92 años conocido por su independencia y por haber cuestionado decisiones de alto perfil del Gobierno estadounidense en otros casos.
Aunque el juicio podría tardar meses o incluso más de un año, la defensa de Maduro buscará la desestimación del proceso, argumentando inmunidad como jefe de Estado, persecución política y prescripción de los delitos. No obstante, especialistas recuerdan que precedentes como el del exlíder panameño Manuel Noriega, capturado y juzgado en Estados Unidos, debilitan seriamente esa estrategia.
En paralelo, sigue creciendo la controversia por el costo humano del operativo militar. Autoridades venezolanas informaron que al menos 40 personas murieron durante los ataques estadounidenses, entre civiles y militares, aunque otros reportes —incluido The New York Times— elevan la cifra hasta 80 fallecidos. El Gobierno de Venezuela aseguró que entre las víctimas hay 32 militares cubanos, mientras se denunciaron bombardeos en zonas residenciales, como en Catia La Mar, lo que ha intensificado las críticas internacionales por posibles violaciones al derecho internacional humanitario.
ASPECTOS CLAVE DEL CASO
La comparecencia de hoy da inicio formal al proceso penal contra Nicolás Maduro en Estados Unidos, convirtiéndolo en uno de los casos judiciales más relevantes contra un exjefe de Estado latinoamericano. Al mismo tiempo, en Venezuela, el Tribunal Supremo de Justicia declaró la “ausencia forzosa” del mandatario, ordenando que Delcy Rodríguez asuma la presidencia interina, lo que abre un escenario político inédito y altamente inestable.
El impacto del operativo trasciende el ámbito judicial. La cantidad de víctimas fatales, la participación de fuerzas extranjeras, y la intención declarada de Washington de supervisar una transición política han generado un intenso debate sobre soberanía, legalidad internacional y precedentes para la región.
REACCIONES DE AUTORIDADES Y LÍDERES INTERNACIONALES
Desde la Unión Europea, la portavoz de la Comisión Europea, Anitta Hipper, afirmó que “los próximos pasos deben centrarse en un diálogo hacia una transición democrática que incluya a Edmundo González y María Corina Machado”.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, tomó distancia del operativo y señaló que “el método empleado para capturar a Nicolás Maduro no fue apoyado ni aprobado por Francia; defendemos el derecho internacional y la soberanía de los pueblos”.
Desde China, el Ministerio de Relaciones Exteriores expresó su rechazo a la detención y sostuvo que “China exige la liberación inmediata de Nicolás Maduro y que la crisis venezolana se resuelva mediante el diálogo y la negociación, no por el uso de la fuerza”.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, advirtió que “no reconoceremos ninguna intervención que viole el derecho internacional y empuje a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo”.
En América Latina, el presidente de Chile, Gabriel Boric, afirmó que “la soberanía y el Derecho Internacional no son opcionales: hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquier otro país”. Desde Argentina, el jefe de Gabinete Manuel Adorni anunció restricciones migratorias y sostuvo que “los cómplices de Maduro no podrán encontrar refugio en nuestro país”.
Por su parte, Amnistía Internacional advirtió que “la acción militar de Estados Unidos genera una grave preocupación por los derechos humanos y probablemente constituye una violación del derecho internacional”. En tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU fue convocado de urgencia para analizar el impacto del operativo y sus consecuencias regionales y globales.
La jornada de hoy, con Maduro ante un juez en Nueva York, no solo abre un proceso judicial sin precedentes, sino que profundiza una crisis política y diplomática de alcance mundial, cuyos efectos podrían redefinir el equilibrio regional y el debate sobre los límites del uso de la fuerza en el sistema internacional.







