
Un ciudadano chileno fue detenido en flagrancia por detectives de la PDI en el aeropuerto de Chacalluta, luego de ser sorprendido intentando trasladar más de 2 kilos de ketamina ocultos en su cuerpo hacia la Región Metropolitana.
El aeropuerto de Chacalluta fue escenario de una escena que parecía sacada de una novela policial, pero que ocurrió a plena luz del día y frente a decenas de pasajeros. Un hombre chileno, listo para abordar un vuelo rumbo a Santiago, avanzaba por el control de embarque con paso aparentemente normal. Nada hacía sospechar que, bajo su vestimenta, llevaba oculto un cargamento millonario de droga sintética.
La alerta se encendió gracias a la aguda observación del personal de seguridad aeroportuaria (Avsec), quienes detectaron irregularidades en el cuerpo del pasajero. Bastó una revisión más minuciosa para confirmar las sospechas: siete paquetes cuidadosamente adheridos a su torso contenían ketamina en polvo, una sustancia altamente cotizada en el mercado ilegal.
El aviso fue inmediato y los detectives de la Avanzada Antinarcóticos Chacalluta de la Policía de Investigaciones (PDI) tomaron el control del procedimiento. El sujeto fue detenido en flagrancia antes de despegar, truncando así un traslado que tenía como destino final la Región Metropolitana.
El subprefecto Marco Vergara, jefe de esta unidad especializada de la PDI en Arica, explicó que el éxito del operativo se debió a la coordinación entre los distintos estamentos que resguardan el aeropuerto. “Este resultado es fruto del trabajo conjunto con la seguridad aeroportuaria. El imputado fue detectado justo cuando realizaba su control de embarque, portando bultos ocultos en su vestimenta”, detalló.
El balance del decomiso es contundente: 2 kilos 190 gramos de ketamina en polvo, equivalentes a más de dos mil dosis, cuyo valor en el comercio ilícito supera los 33 millones de pesos. Una cantidad suficiente para inundar de droga sintética calles y fiestas en la capital del país.
Por instrucción del Ministerio Público, el detenido fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Arica, donde enfrentará el control de detención y la formalización por tráfico de drogas.
Así, entre maletas, anuncios de vuelos y filas de embarque, un nuevo golpe al narcotráfico quedó al descubierto. Un recordatorio de que, incluso en los espacios más transitados y vigilados, el crimen intenta abrirse paso… y de que la vigilancia constante puede hacer despegar la justicia antes que los delincuentes.







