
El proyecto, que se emplazará en 1,5 hectáreas del sector El Alto del Morro, busca saldar una deuda histórica con la protección patrimonial de la región. La infraestructura se perfila como un polo de desarrollo científico y turístico de estándar internacional.
Arica y Parinacota da un paso decisivo hacia la consolidación de su identidad y resguardo histórico. Tras la entrega formal del terreno fiscal ubicado en el lote A-5, sector El Alto del Morro, se ha dado inicio oficial a la fase de formulación técnica avanzada del futuro Museo, Archivo y Depósito Regional, una obra emblemática que transformará el paisaje cultural de la zona más septentrional del país.
Una infraestructura «ancla» para el desarrollo
La iniciativa, liderada por el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat), no es solo una obra de edificación; se trata de una pieza clave en el Plan Maestro “Morro Parque Histórico”. Este proyecto, validado por el Consejo de Monumentos Nacionales, busca regenerar el entorno del Morro de Arica, integrando cultura, seguridad y equipamiento comunitario en un eje de expansión urbana fundamental para la ciudad.
El terreno, de 1,5 hectáreas, permitirá albergar tres pilares esenciales para la gestión del patrimonio:
- Museo Regional: Espacio de vanguardia para la exhibición y conservación del legado arqueológico, histórico y natural.
- Archivo Regional: Resguardado en una zona segura y libre de riesgos de inundación, garantizará la protección de la memoria histórica de la región.
- Depósito Arqueológico: Una infraestructura crítica que permitirá cumplir con los altos estándares de custodia de material arqueológico, facilitando además la gestión de proyectos de inversión en la región.
Compromiso con la Cultura Chinchorro
La construcción de este complejo responde a las obligaciones internacionales de Chile ante la UNESCO, tras el reconocimiento del “Asentamiento y Momificación Artificial de la Cultura Chinchorro” como Sitio de Patrimonio Mundial. La nueva infraestructura permitirá abordar las exigencias de conservación, investigación y difusión con estándares de clase mundial.
Nélida Pozo Kudo, directora nacional del Serpat, enfatizó la trascendencia de esta decisión: «No hablamos solo de un nuevo edificio, sino de una señal concreta de descentralización efectiva que fortalece la presencia del Estado en el ámbito científico y reconoce la relevancia de Arica en la memoria del país».
Un proyecto estratégico
La relevancia de este hito reside en su coherencia planificadora. La obra no solo está integrada al Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (PEDZE), sino que desde diciembre de 2025 cuenta con prioridad para su financiamiento de diseño mediante el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).
Con esta entrega, el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural inicia formalmente el proceso para obtener la Recomendación Satisfactoria (RS), lo que permitirá avanzar a la etapa de diseño definitivo y, posteriormente, a la ejecución de una de las obras más esperadas por la comunidad ariqueña.







