
La emblemática institución iquiqueña celebra 121 años con la inauguración de una moderna sede financiada con recursos públicos, beneficiando a más de 200 socios y a una comunidad que supera las 2 mil personas, en un proyecto que marca un hito para el desarrollo social y deportivo de la región.
En medio de aplausos, recuerdos y lágrimas de emoción, el centenario Club Social y Deportivo “Yungay” vivió una de las jornadas más trascendentales de su historia: la inauguración de una imponente y renovada sede que marca un antes y un después para la comunidad.
La ceremonia, encabezada por el gobernador regional José Miguel Carvajal y el alcalde de la ciudad, Mauricio Soria, reunió a autoridades, dirigentes, vecinos y representantes del mundo público y privado, en un ambiente cargado de orgullo y sentido de pertenencia.
UNA OBRA QUE CAMBIA EL DESTINO DE UNA COMUNIDAD
La nueva infraestructura no es solo un edificio: es el símbolo de un renacer. Con una inversión que supera los 476 millones de pesos provenientes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, el recinto fue completamente reconstruido para dar paso a un espacio moderno, funcional y digno.
El nuevo inmueble cuenta con dos niveles y más de 200 metros cuadrados diseñados para múltiples usos: salas de reuniones, espacios administrativos, cocina equipada, bodegas y áreas destinadas a la convivencia comunitaria. Todo esto pensado para fortalecer la vida social y deportiva de más de 200 socios activos y cientos de jugadores que cada fin de semana dan vida al club.
El impacto va mucho más allá: se estima que más de 2 mil personas se verán beneficiadas directa e indirectamente con esta obra.

“UN SUEÑO QUE HOY ES REALIDAD”
Visiblemente emocionado, el gobernador José Miguel Carvajal destacó el significado profundo de este proyecto. Subrayó que este tipo de iniciativas reflejan una nueva forma de hacer gestión pública, basada en acelerar proyectos largamente esperados por la comunidad.
“Este tipo de infraestructura no solo mejora espacios físicos, sino que fortalece el tejido social. Aquí hay historia, identidad y futuro”, enfatizó la autoridad.
ORGULLO, HISTORIA Y FUTURO
Desde el mundo privado, la empresa Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi también fue protagonista del proceso. Su representante, Gaetano Manniello, valoró el resultado como un ejemplo concreto de colaboración efectiva.
“El orgullo es enorme. Este proyecto conecta generaciones y demuestra que cuando se cumplen los compromisos, los resultados se ven”, afirmó.
UNA CELEBRACIÓN DOBLE: 121 AÑOS Y CASA NUEVA
Para los integrantes del club, la jornada tuvo un significado aún más profundo: la inauguración coincidió con el aniversario número 121 de la institución.
El presidente del club, Germán Tobar, no ocultó su emoción al dirigirse a los presentes. “Es una alegría indescriptible. Estamos celebrando más de un siglo de historia con una sede que está a la altura de nuestros sueños”, expresó.



MÁS ALLÁ DEL YUNGAY: UNA APUESTA REGIONAL
Esta obra no es un caso aislado. Forma parte de una estrategia mayor impulsada por el Gobierno Regional en conjunto con el Centro TaraPaka, que ya ha permitido recuperar otros espacios deportivos emblemáticos en la región, consolidando una política de inversión que busca rescatar la identidad local y potenciar el desarrollo comunitario.
Así, entre recuerdos del pasado y la promesa de un futuro más activo y unido, el Club Yungay abre sus puertas renovado, demostrando que la historia no solo se conserva: también se construye.







