
A pocas semanas del cambio de mando, el equipo de José Antonio Kast enfrenta una débil validación ciudadana. Según un reciente estudio de Panel Ciudadano UDD, ningún futuro ministro logra superar el 50% de aprobación. La medición revela que la desaprobación general ronda el 30%, mientras un 84% de la población admite no haber escuchado ni leído sobre el gabinete designado.
Es así como El Mercurio destaca que la base de apoyo se concentra principalmente en los «votantes obligados». En ese sentido, el gerente general de Panel Ciudadano UDD, Juan Pablo Lavín, manifestó a dicho medio que “es natural que las evaluaciones sean más altas entre los votantes obligados. Son ellos quienes en mayor proporción apoyaron a Kast y quienes conectan más con la idea de un ‘gobierno de emergencia’”.

El bajo perfil de las «caras nuevas» proyecta una excesiva carga política sobre el Mandatario electo. La futura ministra del Deporte, Natalia Duco, lidera el respaldo con un 47%, posicionándose como la figura más fuerte del gabinete. El informe subraya que seis de los diez ministros mejor evaluados son mujeres, aunque sus cifras de respaldo siguen siendo acotadas frente al desconocimiento general.
Entre los nombres con mayor aprobación, además de Duco, destacan Francisco Undurraga (Culturas) con un 47% y José García Ruminot (Segpres) con un 47%. Por el contrario, perfiles técnicos como Tomás Rau (Trabajo) y María Jesús Wulf (Desarrollo Social) cierran el listado con apenas un 24% de aprobación. Esta diferencia evidencia una brecha de conocimiento crítica para el futuro gobierno.
Sobre este fenómeno, el encargado del sondeo, Juan Pablo Lavín, sostuvo que “un gabinete con ministros poco conocidos tiene una consecuencia clara: el foco público se concentra en exceso en el presidente”. Esta falta de reconocimiento obligará a Kast a potenciar las vocerías de su equipo para evitar un desgaste temprano de su imagen personal una vez instalados en La Moneda el próximo 11 de marzo.
Finalmente, el análisis sugiere que el anonimato de gran parte del equipo podría responder a una apuesta por perfiles técnicos. Sin embargo, el costo inmediato es una falta de sintonía con la opinión pública, que aún no identifica liderazgos claros en carteras estratégicas como Hacienda, donde Jorge Quiroz registra solo un 31% de aprobación y un 47% de desconocimiento.







