
El Servicio Nacional de Migraciones descartó que los casos pendientes de reunificación familiar representen una crisis administrativa. Mientras el director Luis Thayer asegura que la operación está «normalizada», parlamentarios de oposición y el oficialismo entrante advierten sobre un escenario crítico para la próxima administración.
El traspaso de mando entre el gobierno actual y la administración electa de José Antonio Kast tiene un nuevo foco de conflicto: la gestión del Servicio Nacional de Migraciones (Sernamig). La controversia estalló tras conocerse que existen 28.584 solicitudes pendientes de permisos de reunificación familiar, una cifra que ha despertado dudas sobre la capacidad de respuesta del sistema.
La defensa del Sernamig: «Cifras normales»
Ante los cuestionamientos, el director nacional del Sernamig, Luis Thayer, salió al paso de las críticas asegurando que el servicio ha logrado estabilizar sus procesos. Según la autoridad, el volumen de casi 29 mil trámites en espera no constituye una anomalía, sino que es parte del flujo habitual de un mecanismo con alta demanda histórica.
Thayer enfatizó que la institucionalidad migratoria se entrega a la nueva administración con un refuerzo en el control fronterizo y una mayor agilidad en los procesos de expulsión, sentando —a su juicio— las bases para una gestión ordenada.
Preocupación en el Congreso
Sin embargo, las explicaciones no convencen a todos los sectores políticos:
- Senador Pedro Araya (PPD): Calificó como «preocupante» que se considere normal tener 28 mil casos en vilo. Para el parlamentario, más allá de la estadística, existe una profunda incertidumbre para miles de familias que esperan una respuesta legal.
- Diputado José Carlos Meza (Republicanos): El legislador adelantó que el gobierno de Kast enfrentará un «escenario complejo». Recalcó que la prioridad será resolver cada solicitud estrictamente conforme a la ley, complementando la gestión administrativa con políticas fronterizas más severas.
¿Qué es la reunificación familiar?
Este permiso es una subcategoría de la Residencia Temporal. Permite que extranjeros con situación legal en Chile traigan a sus familiares directos (cónyuges, hijos o padres) para residir en el país. Debido a la crisis migratoria, este ítem se ha vuelto crítico, ya que una demora excesiva suele incentivar los ingresos por pasos no habilitados de familiares que buscan el reencuentro de forma desesperada.
Con la audiencia pública y el mundo político observando los datos, el desafío para el equipo de José Antonio Kast será absorber esta carga administrativa mientras implementa su prometida agenda de mayor restricción y control migratorio.







