
Mientras la infraestructura deportiva local sufre un evidente deterioro, el proyecto de modernización del emblemático recinto de fútbol amateur permanece estancado en su última etapa. Autoridades regionales acusan desidia de profesionales centralizados que, con constantes observaciones, mantienen «trancada la pelota» a un plan de 10 millones de dólares.
La indignación crece entre la comunidad del fútbol amateur de Iquique. El esperado proyecto de reposición del Estadio Hernán Villanueva, una obra valorada en cerca de 10 millones de dólares y diseñada para albergar a más de 4.000 deportistas que utilizan el recinto semanalmente, enfrenta un complejo escenario que amenaza con dejarlo en el olvido.
«Hijos del rigor»: La denuncia contra la centralización
Durante las recientes sesiones de trabajo y debates en el Consejo Regional, el tono de las autoridades ha subido. Existe una profunda frustración ante las constantes observaciones técnicas que, desde niveles centrales en Santiago, se han interpuesto al proyecto.
«Estamos en la última etapa del Hernán Villanueva, pero no podemos pasar porque esta gente (en Santiago) no le interesa el deporte», fue parte de la dura crítica expresada en el debate, principalmente por el consejero Francisco Lincheo. Según los antecedentes expuestos, el equipo técnico de la región de Tarapacá ha cumplido con su trabajo, pero se ven bloqueados por profesionales que, lejos de buscar soluciones, parecieran priorizar la burocracia sobre la urgencia social.
Comparación con otras inversiones
La molestia no es solo por el retraso, sino por la aparente disparidad en la asignación de recursos. Durante el debate, se cuestionó por qué proyectos de menor alcance en otras zonas han recibido luz verde inmediata con inversiones superiores, mientras que un recinto de alta demanda social como el Villanueva, que atiende a miles de personas, sigue atrapado en una red de observaciones técnicas que parecen no tener fin.
“Es una vergüenza lo que tenemos de infraestructura”, señalaron los consejeros, quienes advirtieron que la paciencia de la comunidad deportiva se ha agotado.
¿Medidas de presión?
Ante el nulo avance durante el primer semestre, las autoridades regionales han comenzado a elevar el tono de sus advertencias. La propuesta de trasladarse a Santiago para realizar manifestaciones directas ante las oficinas donde se decide la suerte del proyecto ha cobrado fuerza.
«Lamentablemente, somos hijos del rigor. Si no hacemos algo que llame la atención, no va a funcionar», advirtió una de las voces involucradas en la gestión, dejando claro que si el proyecto no destraba su última etapa prontamente, la comunidad del fútbol amateur está dispuesta a radicalizar sus acciones para que el Estado responda.
Por ahora, el proyecto sigue en una «lucha» contra la burocracia, dejando a miles de futbolistas de la región a la espera de una respuesta que dignifique la práctica deportiva en Iquique.







