
Gendarmería anunció la remoción de cuatro altos cargos —entre ellos el director regional metropolitano y el alcaide del penal— luego de que dos internos de alta peligrosidad escaparan desde el Centro de Detención Preventiva Santiago Sur, tras salir disfrazados con uniformes institucionales.
Una fuga inédita y de alta gravedad en la ex Penitenciaría de Santiago —un recinto emblemático del sistema carcelario chileno— desató una sacudida interna sin precedentes en Gendarmería, que este jueves anunció la remoción de cuatro altos cargos de la institución como parte de las primeras medidas disciplinarias tras el escape de dos reos peligrosos.
Delincuentes disfrazados y fuga a plena luz del día
Lo que comenzó como un inquietante hallazgo durante un censo rutinario de internos en la tarde del miércoles 25 de febrero terminó convirtiéndose en un golpe para el sistema: los reos Juan Abdón Flores Valenzuela y Tomás González Quezada, ambos de alta peligrosidad, lograron evadirse del Centro de Detención Preventiva Santiago Sur (ex Penitenciaría) disfrazados con uniformes de Gendarmería y saliendo por la puerta principal como si fuesen funcionarios más.
Flores Valenzuela cumple actualmente presidio perpetuo por el delito de femicidio, mientras que González Quezada tiene una condena de 16 años por homicidio frustrado, lesiones graves a carabineros y porte ilegal de armas, hechos que profundizan aún más la alarma social generada por su evasión.
“La situación es de extrema gravedad”, declaró el subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, quien explicó que los internos “tuvieron la oportunidad de cambiar sus ropas cotidianas por uniformes de Gendarmería y, una vez uniformados, salieron del establecimiento penitenciario sin que se detectara su verdadera identidad”.
La decisión drástica: remociones y cuestionamientos internos
Ante este bochornoso episodio, Gendarmería anunció la remoción de cuatro altos cargos vinculados directa o administrativamente a la seguridad en el penal:
- Coronel Héctor Labrín, director regional metropolitano de Gendarmería.
- El alcaide del Centro de Detención Preventiva Santiago Sur.
- El jefe operativo del recinto.
- El jefe de régimen interno.
Según el organismo, estas decisiones responden a la necesidad de hacer valer la responsabilidad de los mandos ante fallas graves de custodia, además de dar señal institucional de que ningún nivel jerárquico está exento de rendir cuentas por hechos de esta magnitud.
Además, el subsecretario Muñoz adelantó que se han realizado las denuncias correspondientes ante el Ministerio Público, y que tanto la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) como unidades especiales colaboran en un operativo para recapturar a los fugados y establecer cómo pudieron concretar esta evasión tan sofisticada.
Operativo y protocolos activados
Tras constatar la ausencia de los reos mediante conteos complementarios y revisión de cámaras, las autoridades activaron de inmediato un despliegue de protocolos que incluye:
- Censo total de los más de 6.000 internos del penal para confirmar las ausencias.
- Operativos internos con apoyo de grupos especiales y unidades caninas.
- Revisión exhaustiva de los registros de vigilancia durante el día del escape.
El director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, llegó hasta el recinto para supervisar las diligencias y enfatizar la importancia de esclarecer los hechos “antes de que se agraven aún más”.
La fuga que sacude al país
Este suceso ha generado una ola de reacciones políticas, institucionales y sociales, debido a que pone en evidencia posibles fallas en los sistemas de control, identificación y seguridad interna de una de las cárceles más vigiladas del país. Expertos y autoridades han señalado que, aunque es inusual que internos evadan la custodia con uniformes oficiales, este caso obliga a revisar protocolos, sistemas de registro y supervisión de espacios dentro de recintos penitenciarios.
“No solo se trata de una fuga: se trata de una evasión que utilizó recursos institucionales para engañar a un sistema que se supone debe ser infranqueable”, declaró un analista en seguridad penal, remarcando la naturaleza preocupante del hecho.
¿Hacia dónde va el caso?
Mientras se desarrolla la búsqueda de los fugados, Gendarmería enfrenta la doble tarea de:
- Responder penalmente y administrativamente por la fuga,
- Garantizar que este tipo de incidentes no se repitan y se restablezca la confianza en el sistema penitenciario.
La remoción de altos cargos podría ser solo el comienzo de una serie de investigaciones internas y sumarios administrativos que podrían poner bajo lupa el funcionamiento, supervisión y cultura organizacional dentro de la institución.
El país observa con preocupación y expectación lo que podría convertirse en uno de los capítulos más complejos de la seguridad penitenciaria reciente en Chile.







