
El Municipio de Alto Hospicio dio inicio a los operativos veterinarios gratuitos 2026 con una jornada de vacunación antirrábica y desparasitación interna para perros y gatos realizada en la Plaza de Armas. La iniciativa, ejecutada por el equipo veterinario de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato, permitió atender a 50 mascotas mayores de dos meses, reforzando la prevención de enfermedades zoonóticas y promoviendo el cuidado responsable de animales de compañía en la comuna.
A las primeras horas de la mañana, cuando el sol comenzaba a imponerse sobre la pampa y la Plaza de Armas de Alto Hospicio despertaba a su ritmo habitual, algo distinto ocurría entre bancas y senderos. No eran actos protocolares ni discursos oficiales: eran ladridos, maullidos y vecinos formando fila con correas en mano. El municipio había puesto en marcha su primer gran operativo veterinario gratuito del año, y la respuesta ciudadana no tardó en llegar.
En una comuna donde los animales de compañía son parte del tejido familiar, la vacunación antirrábica y la desparasitación interna dejaron de ser una simple prestación para convertirse en un gesto concreto de salud pública y responsabilidad comunitaria.
Una barrera invisible contra una amenaza mortal
La rabia no da segundas oportunidades. Es una enfermedad viral mortal, transmisible de animales a humanos, y su sola posibilidad basta para encender las alertas sanitarias. Por eso, el operativo realizado este jueves 22 de enero, encabezado por el equipo de veterinarios de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato, no fue un trámite más: fue una línea de defensa.
En total, 50 mascotas, en su mayoría perros, fueron atendidas durante la jornada, todas mayores de dos meses de edad, cumpliendo con los criterios sanitarios establecidos para la administración segura de la vacuna.
La veterinaria a cargo del proceso, Vanessa Torrejón, fue enfática:
“La vacuna antirrábica no es opcional. Es obligatoria por ley para perros y gatos desde los dos meses de vida, porque protege no solo a los animales, sino también a las personas”.
Vacunar hoy para no lamentar mañana
El protocolo es claro y no admite descuidos:
- Primera dosis a los 2 meses de edad
- Refuerzo al año
- Revacunación anual posterior, o según indicación profesional
Un esquema simple, pero determinante. En un país donde la rabia está controlada, mantener esa condición depende —en gran parte— de que estas campañas se sostengan y de que la comunidad responda.
Y la respuesta estuvo a la vista: vecinos de distintos sectores llegaron con sus mascotas, algunos con experiencia previa, otros debutando en este tipo de operativos. Para muchos, fue la única oportunidad de acceder a una atención veterinaria profesional sin costo.
El móvil veterinario: una promesa que sigue rodando
Desde el municipio confirman que esta no será una acción aislada. Muy por el contrario, los operativos gratuitos continuarán desplegándose en distintos puntos del territorio, a través del móvil veterinario municipal, acercando la atención a barrios donde el acceso suele ser limitado.
El llamado es claro: estar atentos a las redes sociales oficiales de la Municipalidad de Alto Hospicio, donde se informarán fechas, horarios y lugares de las próximas jornadas.
Más que mascotas: una responsabilidad compartida
En Alto Hospicio, el cuidado animal ya no se mira como un asunto privado. Cada vacuna aplicada es una barrera contra brotes, cada desparasitación es un alivio para la salud del animal y del entorno, y cada operativo exitoso refuerza una idea simple pero poderosa: la salud pública también camina en cuatro patas.
Mientras la jornada avanzaba y las últimas mascotas abandonaban la plaza con un pinchazo menos y una protección más, quedaba claro que no se trató solo de una intervención veterinaria. Fue una escena cotidiana, sí, pero cargada de prevención, conciencia y comunidad.
Porque cuando una ciudad cuida a sus animales, también se está cuidando a sí misma.







